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"Soy un hombre de armas, un guerrero, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba".

“Espíritu Santo, inspírame lo que debo pensar, lo que debo decir, lo que debo callar, lo que debo escribir, lo que debo hacer, como debo obrar, para el bien de los hombres, de la iglesia y el triunfo de Jesucristo”.

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

16 de julio de 2017

AGUA BENDITA, ES UN SACRAMENTAL. SU USO E HISTORIA.

Wikipedia / Dominio público
El agua bendita es probablemente uno de los sacramentales más conocidos en la Iglesia Católica. No confundan sacramental con sacramento. 
UN SACRAMENTAL 
ES UN SIGNO SAGRADO SEGÚN EL MODELO DE LOS SACRAMENTOS MEDIANTE EL CUAL SE SIGNIFICAN EFECTOS OBTENIDOS POR LA INTERCESIÓN DE LA IGLESIA.
Es usada en muchas ocasiones por los sacerdotes. ¿Alguna ves te has preguntado desde cuándo la usa la Iglesia? ¿por qué siempre la encontramos en la entrada de todos los templos? Estas y otras preguntas son respondidas en este artículo.
El Agua bendita nos recuerda el bautismo y se usa en casi todos los ritos de bendición. Dice don Gabriel Amorth, ex exorcista del Vaticano que la oración de exorcismo sobre el agua agrega en ella muchos efectos; el principal es hacer perder al Demonio todo poder y hacerlo huir, como así también luchar contra las enfermedades y otras influencias que éste ejerce en las personas directamente o indirectamente a través de cosas o lugares afectados.
CONOCE 5 COSAS QUE SABÍAS SOBRE EL AGUA BENDITA
1) Su origen
Se puede decir que el origen del agua bendita se remonta hasta tiempos de Nuestro Señor Jesucristo porque Él mismo bendijo las aguas. Más adelante, el papa San Alejandro I, quien ejerció el pontificado desde el año 121 d.C. hasta el 132 d.C. determinó que se pusiera sal en la bendición del agua mientras se rezaban las oraciones que acostumbra la Iglesia. Los judíos solían echar ceniza sobre el agua, por eso San Clemente decía que lo que bajo la antigua ley era la ceniza, bajo la gracia es la sal.
PAPA Francisco, agua bendita
2) ¿Por qué hay una pila de agua bendita a la entrada de los templos?
Se colocan allí para que nos signemos con agua bendita al entrar al templo y seamos benditos por el Señor con la señal de la cruz. De esta manera le entregamos todos nuestros sentidos en su casa. Por eso al entrar debemos rogar para que el Espíritu Santo ilumine nuestros corazones, infundiendo en ellos aquel temor, edificación, silencio y reverencia que se merece tan santo lugar.

Cuando entramos es como que dejamos el mundo para ir a un área sagrada y cuando salimos es que volvemos a trajinar en el mundo profano.

3) ¿Cómo se introdujo el uso de la pila de agua bendita en la Iglesia?
Se hizo para remplazar una antigua ceremonia judía en la que antes de entrar en oración se lavaban pidiendo a Dios quedar puros y limpios. Para borrar esa figura, los sacerdotes católicos primero bendecían el agua según un rito que aún se conserva.
Agua bendita 
4) ¿Qué simboliza el agua bendita?
El agua bendita simboliza el sudor de Nuestro Señor Jesucristo en el huerto y la preciosísima sangre que salió de su costado.
PAPA Francisco, agua bendita
5) ¿Qué efectos tiene el agua bendita?
Tradicionalmente se sabe que el agua bendita tiene los siguientes efectos:
  • – Ahuyenta toda potestad demoníaca sobre las personas y lugares sobre las que se rocía.
  • – Borra los pecados veniales.
  • – Ahuyenta toda sobra, fantasía y astucia diabólica.
  • – Quita las distracciones en la oración.
  • – Nos dispone, con la Gracia del Espíritu Santo, a una mayor devoción.
  • – Se nos infunde la virtud de la divina bendición para recibir los sacramentos, para administrarlos, y para celebrar los divinos oficios de Dios.

El agua bendita es un sacramental, de hecho el mas grade de ellos. En algunos temas recientes, habíamos dicho que los sacramentales son signos visibles religiosos instituidos por la Iglesia. Consienten en una oración de impetración de la Iglesia, para que por medio de ellos el cristiano pueda obtener efectos espirituales y nos preparen para recibir la gracia o a responder a ella.
ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL AGUA BENDITA
La constitución Sacrosanctum Concilium (60-61) del Vaticano II, elogia los sacramentales.
El agua es un símbolo exterior de la pureza interior. Se usa para bendecir objetos o personas indistintamente. 
El agua bendita tiene la facultad de atraer la gracia sobre sí misma.

Nuestros dedos mojados en el agua bendita y la señal de la cruz con ellos no retrotraen a aquel momento, cuando tuvimos una experiencia misteriosa y fundacional de recibir el sacramento del bautismo. 



EL AGUA BENDITA ES UN SACRAMENTAL, INSTITUIDO POR LA IGLESIA, Y USADA CON FE Y DEVOCIÓN, PURIFICA AL CRISTIANOS DE SUS FALTAS VENIALES.
Las bendiciones de personas y de cosas van acompañadas de algunos signos, y los principales son:
  • La imposición de manos
  • La señal de la cruz
  • El agua bendita
  • Y la incensación (Bendicional 26). 
El agua bendita es constituida por la bendición del sacerdote o del diácono (ib. 1224-1225), y como todos los sacramentales, 
  • «Tiende como objetivo principal a glorificar a Dios por sus dones, impetrar sus beneficios y alejar del mundo el poder del maligno» (ib.11),
+ El agua bendita se utiliza también como sacramental para bendecir personas o artículos. Sobre lo que es un sacramental el Catecismo de la Iglesia Católica número 1670 nos dice: "Los sacramentales no confieren la gracia a la manera de los sacramentos, pero por la oración de la Iglesia preparan a recibirla y disponen a cooperar con la gracia divina que emana del misterio pascual de Cristo, de quien reciben su poder todos los sacramentos y sacramentales"

Los Sacramentales crean una conexión entre los mundos sobrenaturales y naturales, y por lo tanto santifican la vida del hombre. Debido a eso, son una amenaza para los malos espíritus y su valor en la lucha contra las fuerzas del mal no puede tomarse a la ligera.

EL AGUA BENDITA «GOZÓ SIEMPRE DE GRAN VENERACIÓN EN LA IGLESIA Y CONSTITUYE UNO DE LOS SIGNOS QUE CON FRECUENCIA SE USA PARA BENDECIR A LOS FIELES» Y TAMBIÉN A LOS OBJETOS.
  • «Evoca en los fieles el recuerdo de Cristo… que se dio a sí mismo el apelativo de “agua viva”, y que instituyó para nosotros el bautismo, sacramento del agua, como signo de bendición salvadora» (ib. 1223).
–Los judíos no bendecían el agua, considerándola, a diferencia de otros pueblos, una criatura bendita por sí misma, y le daban un uso religioso como elemento de purificación. Una ablución total es prescrita antes de la unción sacerdotal de Aaron y de sus hijos (Ex 29,4). 
Agua Bendita
Y después de la época de cautividad, el agua se empleaba en Israel como un bautismo de conversión y purificación, semejante al de Juan el Bautista. Los que se convertían, confesaban sus pecados, y mientras oraban, recibían del bautizador el agua purificadora (Mc 1,4.8; Mt 3,6.11; Lc 3,3.16.21). 

El poder de los sacramentales se encuentra en la oración de intercesión de la Iglesia, en nombre de la cual el sacerdote bendice o exorciza personas y objetos.

En Babilonia, en Grecia, en Roma, también se practicaban ritos de purificación mediante el agua. Tertuliano (+220) describe los ritos de purificación de personas, objetos y lugares mediante el agua, que eran usuales entre los romanos (De baptismo V).
Agua bendita
El libro de los Números habla de «un agua de expiación», que era ritualmente preparada y empleada (19,7-9). El libro de los Salmos refleja este uso:
  • «rocíame con el hisopo, y quedaré limpio; lávame: quedaré más blanco que la nieve» (Sal 50,9). 
Y el Señor promete: 
  • «derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará; de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar» (Ez 36, 25). 
En la tradición bíblica de Israel son muchas las indicaciones de veneración por el agua. El Espíritu divino planea sobre las aguas primordiales, dando vida por ellas a todas las criaturas (Gén 1,2).
Pila de agua bendita iglesia de santa anastasia

De algún modo este gesto es un aspecto exterior de algo que nos debe suceder en el interior, o sea nuestro arrepentimiento y purificación.

SON LAS AGUAS EN EL DILUVIO UNIVERSAL LAS QUE DAN MUERTE AL PECADO DE LA HUMANIDAD, Y VIDA A LOS SUPERVIVIENTES, QUE «SE SALVARON POR EL AGUA»
  • Como dice San Pedro. Ella es una figura del bautismo en Cristo (1 Pe 3,18-21). 
  • Las aguas del Mar Rojo, a las que Moisés dedica un himno, dan muerte a los egipcios y vida a los israelitas, anticipando así también el bautismo cristiano (1Cor 10,2). 
  • Golpeada por Moisés la Roca en el desierto, la convierte en fuente, que da la vida a los que morían ya de sed (Núm 20,1-11); «y la Roca era Cristo» (1Cor 10,4), de cuyo costado salió en la Cruz «sangre y agua» (Jn 19,34). 
  • Agar e Ismael, en el desierto, se salvan por el agua que Dios les da (Gén 21,14).
  • También Naamán se libra por el agua de su lepra (2Re 5,1ss)
  • El profeta Ezequiel ve que del costado del Templo, al oriente, brota un agua viva que todo lo vivifica a su paso (47,1-12).
Catedral_de_Medellin_-Pila_de_agua_bendita
En fin, es el agua del Jordán, donde Jesús es bautizado, el comienzo del bautismo cristiano; 
  • Es el agua, como dice San Cirilo de Alejandría (+444), «el principio del Evangelio», como antes fue «el principio del mundo» (Catequesis III,5). 
  • Se sirve Dios del agua en la piscina de Betsaida para sanar a los enfermos (Jn 5,1-9). 
  • Y enseña Jesús a Nicodemo que los hombres nuevos han de nacer de nuevo «del agua y del Espíritu» (Jn 3,5).
–Los cristianos, pues, desde el principio veneran siempre el agua, viendo en esa criatura el inicio de la primera creación y el comienzo de la creación nueva. Esta transformación del mundo por la gracia de Cristo es elocuentemente anunciada en Caná, donde el Nuevo Adán convierte el agua en vino (Jn 2,1-11). En el pozo de Jacob se manifiesta Jesús a la samaritana (Jn 4,6), y después a todo el pueblo, como fuente inagotable de una agua que da la vida eterna: «si alguno tiene sed, venga a mí y beba» (7,37-39).

Agua Bendita
San Cirilo de Alejandría considera el agua, en el orden de la naturaleza, como «el más hermoso de los cuatro elementos» que constituyen el mundo (Catequesis III,5). Y en el orden de la gracia, sabemos que Dios elige el agua no sólo como medio de salvación en el Bautismo, sino también como materia imprescindible de la Eucaristía. 

Según el exorcista y demonólogo Padre José Antonio Fortea el santiguarse con agua bendita al entrar en una iglesia no es un mero símbolo sino que tiene un poder exorcístico real.

Ya a mediados del siglo II, San Justino, al describir la celebración de la Eucaristía, testimonia que se realiza con «pan, vino y agua» (I Apología 67). Tertuliano (+220) refiere el lavatorio de manos en la celebración del sacrificio eucarístico (Apologia 39), rito, por cierto, que sigue vigente en el Novus Ordode la Misa (n. 24), aunque no pocos sacerdotes lo omiten, rompiendo una tradición de al menos dieciocho siglos. 
  • «El sacerdote, a un lado del altar, se lava las manos, diciendo en secreto: Lava me, Domine, ab iniquitate mea, et a peccato meo munda me».

“Atrae la gracia divina, purifica el alma y aleja al demonio.
.
La Iglesia ha orado sobre esa agua con el poder de la Cruz de Cristo. El poder sacerdotal ha dejado una influencia sobre esa agua. Al mismo tiempo purifica parte de nuestros pecados, tanto los veniales como el reato que quede en nuestra alma.
.
Aleja al demonio. El demonio puede entrar perfectamente en una iglesia, sus muros no le contienen, el suelo sagrado no le refrena. Sin embargo el agua bendita, sí que le aleja.”

LAS ABLUCIONES VIENEN DE LOS JUDÍOS
Esta es una práctica que los cristianos tomamos de los judíos, porque previo a las adoraciones a Dios los judíos realizaban las abluciones rituales (lavados), que llevaban luego a la sesión de adoración formal. 
Eso se imitó en los templos cristianos, y en los atrios se formó una especie de lugar marca que es la transición entre el mundo externo y el mundo eclesial, donde se celebra la liturgia.

Por eso al principio había grandes fuentes de agua, que luego fueron derivando en las pequeñas pilas que vemos hoy a los lados de las puertas de los templos. Aunque en algunos templos aún hay esas grandes pilas.

En esas pilas grandes los fieles sumergían las manos para purificarse antes de seguir para el espacio sagrado. Que además tenía el significado de prepararse para entrar en la adoración, o sea que implica un cambio en nuestras emociones y nuestra mente.
PAPA Benedicto XVI
No obstante la gran devoción de los cristianos hacia agua, criatura excelsa y sacramento de regeneración, la Iglesia en un principio se mostró reacia a establecer el sacramental del agua bendita, precisamente porque eran muchos los ritos paganos –egipcios, romanos, griegos, casi todos los pueblos antiguos, también la India– que usaban el agua lustral profusamente en sus ritos sagrados, casi siempre con un sentido de purificación. En esos ritos era antiquísimo el uso de la sal y de otros elementos que se mezclaban con el agua.

Una forma de uso, es persignarse con agua bendita. Otra es aspergerla (salpicarla) sobre sí mismo o sobre otras personas, lugares u objetos.

Al principio del siglo II se halla ya, sin embargo, en la Iglesia la primera fórmula conocida de bendición del agua, mezclada con la sal, y está prescrita por el papa San Alejandro (105-115) para aspersión de las habitaciones (A. Gastoué, Dict. Spiritualité IV, 1982). 
El agua bendita es, pues, uno de los muchos casos en que la Iglesia, realizando históricamente un misterio de encarnación, cristianiza –asume, purifica y eleva– antiguos ritos paganos, que también usaban el agua y la sal. Ninguna religión, ciertamente, tiene tantos motivos como el Cristianismo para venerar el agua y para convertirla, con la gracia de Cristo, en uno de sus sacramentales más preciosos. Posteriormente, esta tradición se expresa con relativa plenitud en las Constituciones Apostólicas (380), en las que hallamos preciosas fórmulas de bendición del el agua bautismal (VII,43), y también del agua y el aceite (VIII, 29):

Para que el agua sea bendita debe estar bendecida por un ordenado según el ceremonial del “Ritual de Bendiciones” y en el propio “Misal Romano”.

«Es el obispo el que bendice el agua o el aceite. Pero si él se encuentra ausente, que lo haga el presbítero, asistido por el diácono. Pero si el obispo se encuentra allí, que el presbítero y el diácono lo asistan. Y que diga así:
  • «Señor del universo, Dios que todo lo puedes, Creador de las aguas y dador del aceite, misericordioso y amigo de los hombres, tú, que das el agua que sirve como bebida y para las purificaciones y “el aceite que alegra el rostro” [Sal 103,15] para nuestro gozo y alegría [Sal 44,8.16], tú mismo, ahora, por Cristo, santifica esta agua y este aceite, en nombre de aquel (o aquella) que los ha traído, y concédeles la fuerza de dar salud, de evitar las enfermedades, de alejar los demonios, de proteger la casa, de apartar de cualquier asechanza. Por Cristo, “nuestra esperanza” [1Tim 1,1], por quien te sean dados gloria, honor y veneración, en el Espíritu Santo, por los siglos. Amén».
El bautismo del pequeño bebé con agua bendita de la jarra de hierro
El sacramentario gelasiano antiguo (mediados del s. VII) contenía ocho fórmulas de bendición del agua. Alcuino (+804) reunió cinco fórmulas, añadidas al sacramentario gregoriano-adrianeo, que el Papa Adriano envió a Carlomagno (finales del s. VIII). Estas oraciones se mantuvieron en el Ordo ad faciendam aquam benedictam del Ritual romano hasta el ritual De benedictionibus (1984), compuesto por la Congregación del Culto divino y de los Sacramentos, que expongo a continuación.
La fuente bautismal es, a la vez, pila del agua bendita
–La bendición del agua puede hacerse en la Misa, según indica el Bendicional(1224): 
  • «La bendición y la aspersión del agua se hace normalmente el domingo, según el rito descrito en el [actual] Misal Romano» (apéndice 1: Rito para la bendición del agua y aspersión con el agua bendita). 
Tras un breve saludo, una de las oraciones que el Misal ofrece, y que expresa los efectos propios del agua bendita, dice así:
  • «Dios todopoderoso, fuente y origen de la vida del alma y del cuerpo, bendice + esta agua, que vamos a usar con fe para implorar el perdón de nuestros pecados y alcanzar la ayuda de tu gracia contra toda enfermedad y asechanza del enemigo. Concédenos, Señor, por tu misericordia, que las aguas vivas siempre broten salvadoras, para que podamos acercarnos a ti con el corazón limpio y evitemos todo peligro de alma y cuerpo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén».
La fuente bautismal es, a la vez, pila del agua bendita
Prevé este Rito que donde «la costumbre popular» lo aconseje, se conserve «el rito de mezclar sal en el agua bendita», bendiciendo previamente la sal. Una vez bendecida el agua, el sacerdote se rocía a sí mismo con el hisopo y puede luego recorrer la iglesia para la aspersión de los fieles. En el Tiempo de Pascua, por su carácter bautismal, este Rito es recomendado especialmente.
–La bendición del agua fuera de la celebración de la Misa es dispuesta en el Bendicional según su orden propio: 
  • Signación trinitaria
  • Saludo
  • Monición
  • Lectura de la Palabra divina
  • Oración de bendición (ofrece dos posibles)
  • Aspersión
  • Despedida. 
Transcribo una de las oraciones de bendición:
  • «Señor, Padre santo, dirige tu mirada sobre nosotros que, redimidos por tu Hijo, hemos nacido de nuevo del agua y del Espíritu Santo en la fuente bautismal; concédenos, te pedimos [ + ], que todos los que reciban la aspersión de esta agua queden renovados en el cuerpo y en el alma y te sirvan con limpieza de vida. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén».
Pila Bautismal de la Iglesia de San Juan Bautista
Es de notar que en tanto que el Misal Romano bendice la misma agua con fórmula expresa y con el signo de la cruz, la bendición del Bendicional no realiza una bendición directa del agua como criatura, y no lleva el signo de la cruz, que le he añadido yo [ + ] en cumplimiento del Decreto de 2002, al que ya aludí (223). Por eso estimo más recomendable el uso de la fórmula bendicional que ofrece el Misal Romano del Novus Ordo, más fiel a la tradición.

«Creí, y por eso hablé» (2Cor 4,13). No creí, y por eso callé.
José María Iraburu, sacerdote
POST POST
Señalo una aplicación práctica de esta doctrina verdadera. Busque usted un bote o botella de cristal limpio y digno, hágase una estampa con la oración ya citada 
  • «Dios todopoderoso, fuente y origen de la vida del alma y del cuerpo, bendice + esta agua», etc. 
La perduración de la estampa será más segura si la plastifica. Y en algún momento oportuno, acérquese con la estampa y el frasco lleno de agua a un sacerdote: «padre, bendígame esta agua, por favor». 

Pila bautismal de Redecilla del Camino
Fuente:
http://es.churchpop.com/2016/09/13/cosas-que-no-sabias-sobre-el-agua-bendita/
http://infocatolica.com/blog/reforma.php/1307011005-224-los-sacramentales-4-el-ag
http://forosdelavirgen.org/85274/el-valor-del-agua-bendita-y-como-usarla-14-11-24/

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