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"Soy un hombre de armas, un soldado, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba".

“Espíritu Santo, inspírame lo que debo pensar, lo que debo decir, lo que debo callar, lo que debo escribir, lo que debo hacer, como debo obrar, para el bien de los hombres, de la iglesia y el triunfo de Jesucristo”.

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

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6 de abril de 2019

GUÍA PARA HACER UNA BUENA CONFESIÓN


PARA FACILITAR EL EXAMEN DE CONCIENCIA, PRESENTAMOS UNA GUÍA EN FORMA DE PREGUNTAS.
Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonado; a quienes los retengáis, les quedan retenidos. (Jn 20,23)

PREPARACIÓN PARA LA CONFESIÓN
¿Que se necesita para confesarse bien ?

EXAMEN DE CONCIENCIA: Que consiste en recordar todos los pecados que hemos cometido desde la última confesión.

ARREPENTIMIENTO: Que consiste en sentir sincero dolor de haber ofendido a Dios; y detestar el pecado. (Para alcanzar el arrepentimiento hay que pedírselo a Dios)

PROPÓSITO DE LA ENMIENDA: Que consiste en decidirse firmemente a no volver a pecar; en estar dispuestos a evitar el pecado, cueste lo que cueste.

CONFESIÓN: Que consiste en decirle al Sacerdote todos los pecados que hemos descubierto en el examen de conciencia.

ESTA CONFESIÓN DE PECADOS DEBE SER:
SINCERA: Es decir, sin querer engañar al Sacerdote, pues a Dios es imposible engañarlo.

COMPLETA: Es decir, sin callarse ningún pecado.

HUMILDE: Es decir, sin altanería ni arrogancia.

PRUDENTE: Es decir, que debemos usar palabras adecuadas y correctas, y sin nombrar personas ni descubrir pecados ajenos.

BREVE: Es decir, sin explicaciones innecesarias, y sin mezclarle otros asuntos.

SATISFACCIÓN: Que consiste en cumplir la penitencia que nos impone el sacerdote, con la intención de reparar los pecados cometidos. Es obligatorio cumplir la penitencia, porque es parte del mismo sacramento.

GUÍA PARA EL EXAMEN DE CONCIENCIA
Para facilitar el examen de conciencia, se presenta a continuación una guía en forma de preguntas. LEA DESPACIO y MEDITE cada pregunta, y si lo desea, haga una lista de sus pecados para que ninguno se le olvide cuando llegue el momento de confesarlos ante el Sacerdote.

¿Cuanto tiempo hace que me confesé la última vez?
¿Cumplí completamente la penitencia que me impuso el Sacerdote?
¿Qué se me olvidó o que pecado grave callé en confesiones anteriores?

1.- AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS
"Yo, el Señor, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de la servidumbre. No habrá para ti otros dioses delante de mi.

No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, Ni de lo que hay abajo en la tierra. No te postraras ante ellas ni les darás culto" (Ex 20,2-5; Dt 5, 6-9)

"Está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, solo a El darás culto" (Mt 4,10)

¡AMARÁS al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas!
(Lc 10,27; Dt 6,5)

¿Creo en Dios? ¿Doy testimonio de El? ¿Tengo en El una fe y una confianza firme y completa?

¿Dudo o rechazo como verdadero lo que Dios ha revelado en las Escrituras (La Sagrada Biblia)?

¿Me he desesperado, llegando a dudar de la bondad de Dios, de su justicia, de sus promesas y de su misericordia?

¿He presumido de que Dios me salvará de todas maneras, aún son conversión y sin mérito?

¿He sido indiferente, despreciando la acción y la fuerza de Dios en mi vida?

¿He respondido al amor de Dios con tibieza?

¿He cultivado un enfermizo orgullo propio, que me ha llevado a odiar a Dios?

¿Le he dedicado suficiente tiempo a Dios en la oración personal y comunitaria?

¿He hecho las cosas que requieren sacrificio, - con verdadero amor - y ofreciéndoselas al Señor?

¿He cumplido en todo o en parte, alguna promesa hecha a Dios o a su iglesia?

¿He sido supersticioso, o sea que le he atribuido una importancia de algún modo mágico, a ciertas prácticas legítimas o necesarias?

¿He creído y/o consultado y/o usado: supersticiones, hechicerías, brujería, magia, (incluso la blanca), adivinos, quiromancia, "médium", agüeros, horóscopos, cartas de naipe, "tazas de chocolate" y cosas parecidas; al igual que riegos, sahumerios, talismanes, "pencas de sábila", filtros, maleficios, sortilegios, cábala, tarot, "carta astral", alquimia, tabla ouija, santería, amuletos, vudú, gurúes, shamanismo, numerología, espiritismo, "yo soy", necromancia, cuarzos, piedras, mantras, etc., y todo tipo de "objetos con poder". (Dt 18, 10-12; Jr 29, 8)

¿He honrado y/o reverenciado y/o adorado a una criatura (cualquiera que sea) en lugar de Dios?.   Como por ejemplo al dinero, al poder (o a los poderosos) al placer, o a las cosas materiales (como automóviles y pertenencias que se colocan por encima de todo, incluso de Dios).

¿He puesto fe, o he practicado, o me he dejado llevar por grupos, sectas o movimientos no Cristianos o que mezclan la verdad de Jesucristo con otras ideologías que contienen verdades, pero algunas mentiras muy disfrazadas por el demonio?   Por ejemplo: El poder mental, la reencarnación, la falsa metafísica, el método Silva, el ocultismo, el espiritismo, la astrología, el tarot, la meditación trascendental, el yoga, el gnosticismo, el i-chin, "los viajes astrales", los gurús, el inside, el avance, la dianética, la medicina holística, la parapsicología, la sofrología; la radiastesia, la homeopatía, la acupuntura y la acuprensión cuando van acompañadas de prácticas esotéricas. También la hipnosis y autohipnosis, las regresiones, la lectura del áurea, la terapia de olores y esencias florales, el esoterismo, la teosofía, LA MASONERÍA, el rosacrucismo, el budismo, el hare krishna, la "canalización de espíritus o cháneling", el tao, el feng sui y todo lo relacionado con el "new age" o la "nueva era". Igualmente son movimientos o sectas no cristianas LOS MORMONES Y LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ que no creen en Jesucristo como hijo de Dios. (2Tim 4, 3-4; 1Tim 4, 1)

¿He tentado a Dios, o sea que lo he puesto a prueba, dudando de su palabra, o de su obra, o de su bondad, o de su omnipotencia, o de su amor o poder?

¿He cometido sacrilegio?   O sea que ¿he profanado o tratado indignamente los sacramentos y las otras acciones litúrgicas, así como las personas (sacerdotes y religiosos) las cosas y los lugares consagrados a Dios?

¿He tratado sacrílegamente LA EUCARISTÍA?

¿He comprado o vendido artículos religiosos bendecidos?

¿He sido ateo, o materialista práctico (agnóstico), he rechazado o negado la existencia de Dios?

¿He orado muy poco o casi nada, olvidándome de ofrecerle al TODO PODEROSO mi trabajo amoroso y de darle gracias en oración al levantarme, al acostarme, y al recibir los alimentos?
¿Me he acercado indignamente a recibir algún sacramento?

2.-  NO JURAR SU SANTO NOMBRE EN VANO
"No tomarás en falso el nombre del Señor tu Dios". (Ex 20, 7; Dt 5,11; Lv 19,12)

"se dijo a los antepasados: no perjurarás...
pues yo digo que no juréis en modo alguno".
(Mt 5, 33-34)

¿He empleado el nombre de Dios en cosas diferentes a Alabarlo, Bendecirlo y Glorificarlo?

¿He abusado del nombre de Dios, es decir, he usado inconvenientemente el nombre de Dios, o de Jesucristo, o de la Santísima Virgen María, o de algún Santo?

¿He hecho promesas a otras personas en nombre de Dios, comprometiendo el honor, la fidelidad, la veracidad y la autoridad divina? ¿he sido infiel a esas promesas?

¿He blasfemado; o sea que he proferido contra Dios -interior o exteriormente- palabras de odio, de reproche, o de desafío?   ¿He injuriado a Dios, faltándole al respeto en las expresiones?

¿He jurado en falso, sin necesidad, sin prudencia, o por cosas de poca importancia?

¿He perjurado, o sea que he hecho una promesa que no tengo intención de cumplir?

¿He jurado hacer algún mal? ¿He tratado de reparar el daño que haya podido seguirse?

3.-  SANTIFICAR LAS FIESTAS
"Recuerda el día sábado (hoy domingo) para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos, Pero el día séptimo es día de descanso para el Señor, tu Dios. No harás ningun trabajo"
(Ex 20, 8-10; Dt 5, 12-15)

"El Sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado. De suerte que el Hijo del Hombre también es Señor del sábado" (Mc 2, 27-28)

¿He trabajado o he hecho trabajar sin necesidad urgente en día de precepto?

¿He utilizado mi tiempo del día del precepto, en actividades indecorosas u otras diferentes al compartir familiar y crecimiento espiritual?   (Estudio de las Sagradas Escrituras, reflexión, meditación, cultura, etc., que favorecen el crecimiento de la vida interior, familiar y cristiana).

¿He faltado deliberadamente a la celebración eucarística (La santa Misa) de algún domingo o día festivo?

¿Me he distraído voluntariamente durante la Eucaristía, y/o he asistido físicamente, pero con el "corazón y la mente en otro lugar"?

¿He observado la abstinencia los viernes de cuaresma?   

¿He ayunado el miércoles de ceniza y el viernes santo?

¿Me he confesado al menos una vez al año?   

¿He hecho penitencia y ayuno por mis pecados?

¿He guardado la disposición del ayuno una hora antes del momento de comulgar?

¿Me he confesado lo antes posible, después de cometer algún pecado mortal?

¿He ayudado a la Iglesia en sus necesidades, en la medida que puedo?
➤Hasta aquí los mandamientos son referentes a nuestro AMOR a Dios. En adelante, los mandamientos nos piden AMAR a los demás y a nosotros mismos

 4.- HONRAR A PADRE Y MADRE
"Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Señor tu Dios, te va ha dar" (Ex 20, 12).

"Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor; porque esto es justo" "Honra a tu padre y a tu madre", tal es el primer mandamiento que lleva consigo una promesa: "para que seas feliz, y se prolongue la vida sobre la tierra" (Ef 6, 1-3; Dt 5, 16)

EXAMEN COMO HIJOS
 ¿He irrespetado a mis padres? ¿He tenido sinceras actitudes de gratitud y amor por ellos?

¿He desobedecido a mis padres o superiores en cosas importantes?

¿He tenido un desordenado afán de independencia, que me lleva a recibir mal las indicaciones de mis padres, simplemente porque me lo mandan?   ¿Me doy cuenta que esta reacción esta causada por la soberbia?

¿Los he amenazado o maltratado de palabra o de obras, o les he deseado algún mal grave o leve?

¿He dejado de ayudarle a mis padres en sus necesidades espirituales o materiales, pudiéndolo hacer, esforzándome?

¿Me enfado y peleo con mis hermanos y compañeros? ¿He dejado de hablarme con ellos, y no pongo los medios necesarios para la reconciliación?

¿He dado mal ejemplo a mis hermanos o compañeros; y he sido egoísta o envidioso, queriendo siempre sobresalir, tener razón, etc.
¿Me dejo llevar por el mal genio y me enfado con frecuencia sin motivo justificado?

¿Me he sentido responsable ante mis padres del esfuerzo que hacen para que yo me forme, estudiando con intensidad, y cumpliendo con todo en el plantel educativo?

¿Respeto toda autoridad a la que estoy sometido, y miro a estos superiores como representantes de Dios que los ha instituido ministros de sus dones? (Rm 13, 1-2)

EXAMEN COMO PADRES
 ¿He degradado el amor conyugal a una simple e irresponsable procreación de hijos, sin importarme ni hacer algo por la educación moral y la formación espiritual de dichos seres fecundados?

¿He dado mal ejemplo a mis hijos, no cumpliendo con mis deberes religiosos, familiares, o profesionales?

¿He corregido a mis hijos siempre con firmeza, con justicia y con amor, por su bien?

He cumplido la responsabilidad de evangelizar a mis hijos desde la primera edad, enseñándoles los misterios de la fe, mediante el testimonio de vida cristiana de acuerdo con el Evangelio?

¿He prevenido e instruido a mis hijos sobre las malas compañías, enseñándoles los peligros?

¿Los he forzado a recibir algún sacramento, sin la debida preparación?

¿He impedido que mis hijos sigan la profesión o vocación que Dios les indica y desea para ellos; les he puesto obstáculos o los he aconsejado mal a propósito?

¿Permito que estudien o trabajen, en lugares donde corre peligro su alma o su cuerpo?

¿He tolerado escándalos o peligros morales o físicos entre las personas que viven en mi casa?

¿Procuro hacerme amigo de mis hijos?   ¿Les doy a conocer cómo es el origen de la vida, acomodándome a su mentalidad y capacidad de comprensión?

¿En la familia, me enojo con facilidad, y me falta la amabilidad que expreso con extraños?

¿He reñido con mi cónyuge? ¿Ha habido malos tratos de palabra o de obra?

¿He abandonado parcial o totalmente a mi cónyuge y/o a mis hijos o padres?

¿He dejado de ayudar en las necesidades espirituales o materiales a las personas que me rodean; pudiendo hacerlo -aun- con esfuerzo?

¿He procurado ganar lo suficiente, y no malgastarlo, para poder mantener dignamente a mi familia?

¿He elegido un establecimiento educativo, donde BIEN se nos ayuda, en la tarea de educar cristianamente a nuestros(s) hijo(s)?

¿En el trabajo o en otra actividad, he ordenado o establecido cosas contrarias a la dignidad de las personas y a la ley natural?

5.- NO MATAR
"No mataras" (Ex 20, 13)

"Habéis oído que se dijo a los antepasados: "No mataras"; y aquel que mate, será reo ante el tribunal. Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal"
(Mt 5, 21-22)

La vida humana es sagrada. ¿He matado?   ¿Me he atribuido el derecho de matar de modo directo y voluntario a un ser humano; sea el que sea?

¿Le he hecho a alguna persona, algo, con intención de provocar indirectamente su muerte?

¿Le he negado la asistencia a cualquier persona en estado de peligro?

¿He llegado a herir a alguien? ¿he conducido irresponsablemente cualquier vehículo, colocando en riesgo mi vida y la de los acompañantes?

¿He participado indirectamente y con conocimiento previo en cualquier acto donde se asesine alguna persona, y no he puesto mi total empeño para prevenirlo?

¿He participado directa o indirectamente en algún aborto provocado? (Jr 1,5). (se incurre en excomunión ipsofacto reservada al Obispo; o sea que es una forma como la Iglesia, manifiesta la gravedad de este crimen).

¿He practicado la eutanasia, o sea, que he puesto fin a la vida de personas disminuidas, enfermas o moribundas, o he consentido o ayudado a ello por acción o por omisión?

Somos administradores y no propietarios de la vida que Dios nos ha confiado..... ¿He intentado suicidarme?. ¿He colaborado voluntariamente en el suicidio de alguien?

El escándalo es la actitud o el comportamiento que induce a otro a hacer el mal.   El que escandaliza se convierte en tentador de su prójimo; y puede ocasionarle la muerte espiritual.....   Por acción o por omisión... ¿He escandalizado a alguien arrastrándolo a una falta grave, o sea, haciéndolo pecar? (Tm 18,6)

¿Considero mi cuerpo como un "valor absoluto", llegando a sacrificar todo a él, o he llegado a idolatrar la perfección física y el éxito deportivo en un relativo "culto al cuerpo"?

¿He abusado de la comida, del alcohol o licores, del tabaco o del cigarrillo, o de las medicinas?

¿He usado drogas o sustancias alucinógenas?  ¿He producido, o traficado o negociado con sustancias que incitan a prácticas graves, contrarias a la ley moral?

¿He utilizado mensajes subliminales para dominar la voluntad de las personas?

¿He puesto en peligro mi salud mental y espiritual, al querer distraerme con música que contiene mensajes subliminales que incitan a prácticas de violencia, rebeldía, y otras contrarias al verdadero amor que invita a practicar Jesucristo?

¿He participado directa o indirectamente en secuestros, actos de terrorismo o torturas?

¿He participado en amputaciones, mutilaciones, o esterilizaciones forzosas a personas inocentes?

¿He ayudado a los moribundos a permanecer dignamente sus últimos momentos, acompañándolos en oración, y cuidando que reciban a tiempo los sacramentos?

¿Tengo en mi corazón un deseo de venganza por el mal que me han causado? (Mt 5,22)

¿Siento odio, rencor o resentimiento por alguien; le he deseado el mal? ¿Quiero sanarme de esos sentimientos? (Mt 5, 44 - 45)
¿He evitado todo conflicto, pelea o guerra, en la medida de mis capacidades?

6.- NO COMETER ACTOS IMPUROS
"No cometerás adulterio" (Ex 20,14; Dt 5,17)

Habéis oído que se dijo: "No cometerás adulterio" Pues Yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, Ya cometió adulterio con ella en su corazón. (Mt 5, 27 - 28)

¿Me he dejado dominar por las pasiones? (para dominar las pasiones se requiere primero que todo, contar con la gracia de Dios, y hacer un esfuerzo reiterado en todas las etapas de la vida. Se requiere también la obediencia a los mandamientos divinos, la práctica de las virtudes morales, y en espacial, la fidelidad en la oración)

¿He faltado a la castidad por lujuria? (deseo o goce desordenado del placer sexual) ¿Por masturbación?   ¿Por pornografía? (actores, comerciantes, publico).

¿He mal usado los adelantos tecnológicos como la Internet, para charlas impuras, y acciones que llevan al vicio de la lujuria?   ¿Me he percatado que a través del mal uso de estos medios hago pecar a otros?

¿He fornicado?   (Acto sexual entre hombre y mujer no vinculados en matrimonio sacramental)

¿He manchado mi cuerpo en la prostitución?   ¿Vendiendo o comprando placer? ¿Propicio la prostitución o negocio con ella?

¿He forzado o agredido con violencia la intimidad sexual de una persona (incluso cónyuge) ¿He cometido incesto? (Relación sexual o violación cometida por los padres o educadores con los niños a su cargo) ¿He cometido "pedofilia"? (Relación sexual con niños)
¿He tenido relaciones carnales homosexuales? (Rm 1, 24-27; 1Co 6,10; 1Tim 1,10; Gn 19, 1-29)

Si tengo tendencias homosexuales instintivas..... ¿He unido en oración mis dificultades al sacrificio de la cruz de Cristo, buscando siempre la práctica de la castidad, mediante el dominio de si mismo, y ayudado mediante la gracia sacramental en la practica constante de la comunión y demás sacramentos?.

ESPOSOS
¿He sido completamente fiel en mi matrimonio? (Mt 5,32; 19,6; Mc 10,11; 1Co 6, 9-10; 1Co 6, 9-10; Os 2,7)

¿He roto, el libre contrato matrimonial con el divorcio? (Mc 10, 9)

¿He vivido en poligamia? ¿He dejado esas relaciones conyugales ilícitas? ¿Estoy cumpliendo con los deberes contraídos con esa(s) mujer(es) y los hijos?

¿He tenido relaciones carnales cometiendo el grave incesto? (1 Co 5, 1 4-5; Lv 18, 7-20)

¿He vivido en unión libre? O ¿He vivido en concubinato o en unión a prueba?

No tengo hijos, y ¿He evitado la fecundidad en mi matrimonio?

¿He usado métodos anticonceptivos diferentes a los que exige una continencia periódica (parar las relaciones sexuales por pocos días) y una auto observación; permitiendo así utilizar el recurso de los períodos infecundos? (son contrarios, por ejemplo: condones, pastas, espumas, óvulos, inyecciones, y todo tipo de fármacos anti- ovulantes, etc.)

¿He usado o propiciado métodos anticonceptivos micro abortivos que obligan a salir del útero el feto ya fecundado en las trompas? (por ejemplo: la "T", la "S", y demás objetos físicos que se introducen en el útero).

¿He utilizado técnicas reprobables de fecundación artificial, o de esterilización directa (ligadura de trompas, vasectomía)

¿He practicado el onanismo? o ¿el coito interrupto? (ver Génesis 38, 9-10)

7.- NO ROBAR
"No robarás" (Ex 20, 15; Dt 5, 19)
 "No robarás" (Mt 19, 18)

¿He tomado, retenido o cogido injustamente cualquier bien ajeno, contra la voluntad razonable de su dueño?

¿He defraudado, engañado o estafado a alguien en algún negocio o actividad mercantil?

¿He pagado salarios injustos, que no estén de acuerdo al desempeño de la persona?

¿He elevado los precios de mis bienes, especulando con la ignorancia o las necesidades ajenas?

¿He participado de alguna manera en la corrupción, mediante la cual se trata de cambiar el proceder correcto, por el que más convenga?

¿He trabajado mal?, ¿he robado tiempo en mi trabajo?, ¿he defraudado a mis patrones?

¿He defraudado físicamente al Estado, en los impuestos justos y razonables que se revierten en beneficio de la comunidad? (ver justicia conmutativa y justicia distributiva 2409 - 2413 del nuevo Catecismo de la Iglesia Católica)

¿He falsificado documentos o utilizado actos engañosos?

¿He despilfarrado mis bienes o los que he tenido a cargo? ¿he gastado en exceso o en cosas suntuarias, buscando desmedido placer o prestigio?

¿He causado daño a las propiedades o bienes públicos o privados?

¿He incumplido promesas o contratos moralmente justos?
¿he faltado sin justa causa en contratos comerciales, de compra o venta, de arriendo o de trabajo etc.?

¿He apostado injustamente, o he hecho trampas en juegos de azar, causando perjuicio?

¿He invertido en mascotas, sumas de dinero muy altas, que ayudarían a remediar mejor la miseria humana?

¿He hecho sufrir inútilmente a algún animal? ¿He sacrificado sin necesidad la vida de algún animal?

AL TRABAJAR, ¿He colocado el lucro personal como la norma exclusiva y el fin único de mi actividad económica; olvidándome de los derechos fundamentales de mis trabajadores o compañeros, y olvidándome de realizar mi trabajo como servicio a los demás? "No podéis servir a Dios y al dinero" (Mt 6, 24; Lc 16, 13)

¿He ayudado con amor a los pobres? ¿he practicado las obras de misericordia y la caridad?

8.- NO LEVANTAR FALSO TESTIMONIO NI MENTIR
"No darás testimonio falso contra tu prójimo" (Ex 20, 16)

"Sea vuestro lenguaje "Si, si"; "No, no": que lo que pasa de aquí viene del maligno" (Mt 5, 37)

¿He dicho mentiras? ¿He dicho mentiras con la intención de engañar? (Ef 4, 25)

¿He dado un falso testimonio públicamente? (Pr 19, 9)

¿He cometido "perjurio", o sea, he dicho bajo juramento cosas contrarias a la verdad?

¿He dañado la reputación de alguien, con actitudes o palabras injustas?

¿He enjuiciado (o juzgado) un defecto moral del prójimo, incluso tácitamente, sin tener fundamento suficiente para realizar dicho juicio?

¿He cometido "maledicencia", o sea, que sin razón objetivamente válida, he manifestado los defectos y faltas del prójimo a otras personas que no conocían dichos defectos? (Si 21, 28)

¿He calumniado, mediante palabras contrarias a la verdad, dañando la reputación de otros?

¿He halagado o adulado -a otra persona-, en la malicia de sus malos actos, y en la perversidad de su conducta, haciéndome cómplice de vicios y pecados graves?

¿He faltado contra la verdad por vanagloria o jactancia; o por ironía?

¿He faltado, al revelar los secretos profesionales?; ¿O al no guardar las confidencias hechas bajo secreto? (Si 22, 22)

¿He escuchado conversaciones contra la voluntad de los que la mantenían? ¿He abierto o leído correspondencia u otros escritos contra la voluntad de sus dueños?

¿He hablado mal de los demás; con el pretexto de que me contaron o de que se dice por ahí?

9.- NO CONSENTIR PENSAMIENTOS NI DESEOS IMPUROS, y NO DESEAR LA MUJER DEL PRÓJIMO.
"No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo" (Ex 20, 17)

"El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón" (Mt 5, 28)

¿He aborrecido la concupiscencia de la carne, es decir, he rechazado ese deseo o apetito sensible de la carne que lucha contra el espíritu? (Ga 5, 16-17 24; Ef 2, 3)

¿He orado para alcanzar de Dios la gracia de la pureza y la limpieza de corazón?

¿He luchado por la pureza de la mirada exterior e interior (imaginación); mediante el rechazo de toda complacencia en los pensamientos impuros? "la vista despierta la pasión de los insensatos" (Sb 15, 5)

¿He faltado contra el pudor del cuerpo, que es modestia y discreción; así como contra el pudor de los sentimientos?

¿Me he dejado llevar por las presiones de la moda, usando públicamente vestidos o prendas que excitan sensualmente a personas del otro sexo, y causan miradas, deseos y/o pensamientos indecorosos?

¿He participado de alguna manera en pornografía, o en actos o espectáculos exhibicionistas?

¿He mal usado el Internet, la televisión u otros medios de comunicación para charlas o "distracciones" que llevan a deseos, pensamientos, y/o actos impuros?

¿He irrespetado y/o lesionado el pudor de niños o adolescentes?

10. NO CODICIAR LOS BIENES AJENOS
"No codiciarás nada que sea de tu prójimo" (Ex 20, 17)

"Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón" (Mt 6, 21)

¿He codiciado o deseado enfermizamente los bienes ajenos?

¿He caído en la avaricia, o sea la pasión inmoderada por las riquezas materiales, y el poder sobre ellas? "el ojo del avaro no se satisface con su suerte" (Si 14,9)

¿He sentido envidia, o sea, he sentido como "tristeza" ante el bien o el triunfo de los demás, y un deseo desordenado de poseer u obtener lo mismo, aunque sea en forma indebida?

¿He deseado un mal grave al prójimo?

¿He estado muy apegado a las cosas terrenales (dinero, vehículos, casas, terrenos, computadores etc) y ocupo casi todo mi tiempo en acumular esas "cosas materiales"?

Para ampliar con detalles los interrogantes aquí planteados, y el porqué se consideran pecados, consulte por favor

EL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA
 del numeral 1846 al 2557

DIFERENCIA ENTRE PECADO MORTAL Y VENIAL
Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no es de muerte, pida y le dará vida - a los que cometan pecados que no son de muerte pues hay un pecado que es de muerte, por el cual no digo que pida.
 Toda iniquidad es pecado, pero hay pecado que no es de muerte.
(1Jn 5, 16-17)

EL PECADO MORTAL
Destruye el principio vital de la caridad en el corazón del hombre, por una infracción grave de la ley Divina. Aparta al hombre de Dios, que es su fin último.
 Para que un pecado sea mortal se requieren tres condiciones:
 Violar uno de los mandamientos en materia grave.
 Plena conciencia
 Entero conocimiento.
 El pecado mortal si no es borrado por el arrepentimiento y el perdón de Dios, causa la exclusión del Reino de Dios, y la muerte eterna del infierno.

EL PECADO VENIAL
Deja subsistir la caridad, aunque la ofende y la hiere. El pecado venial impide el progreso del alma; y quien lo comete merece penas temporales. El pecado venial deliberado y que permanece sin arrepentimiento, nos dispone rápidamente o poco a poco a cometer pecado mortal.
El pecado venial no rompe la alianza con Dios; no priva de la gracia santificante, de la amistad con Dios, de la caridad, ni por lo tanto, de la bienaventuranza eterna.

Oración para pedir a Dios el arrepentimiento
Señor y Dios mío: Ayúdame a descubrir el mal que he hecho, y el bien que he dejado de hacer; Toca mi corazón para que con sinceridad me convierta a Ti.
Restaura en mi tu amor para que resplandezca en mi la vida a la imagen de tu hijo Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos...... amén.

Acto de Contrición
"JESÚS hijo de Dios, apiádate de mi que soy pecador; me duele haberte ofendido y no haberte amado".

Oración mientras se recibe la absolución
Jesús, mi Señor y Redentor, YO ME ARREPIENTO de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno, propongo firmemente y con la ayuda de tu gracia no volver a pecar, y confió en que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas, y me has de llevar a la vida eterna....amén.

Oración después de la confesión
Gracias te doy Señor por tu gran misericordia; es cierto que mi ingratitud ha sido muy grande, pero infinita es tu clemencia; en lugar del castigo merecido, me has llamado a la penitencia y me has dado tu perdón. ¡Seas alabado y bendecido Señor!. De ahora en adelante quiero demostrarte mi amor y mi fidelidad. Virgen María, madre mía, refugio de pecadores; ya que por tu intercesión maternal Dios quiso perdonarme, alcánzame la gracia de ser constante y firme en los buenos propósitos hasta la muerte. Por Jesucristo Nuestro Señor...amén.

Ahora cumple la penitencia.

"Vete y no peques más" (Jn 8, 11)

Asiste diariamente a la eucaristía y aliméntate espiritualmente con la comunión y el rezo cotidiano, despacio y meditado del Santo Rosario  serás FELIZ

CUÁLES SON LOS DIEZ MANDAMIENTOS? POR QUÉ DEBEMOS VIVIRLOS? O ¿CUÁL ES EL MANDAMIENTO MÁS IMPORTANTE?

Los Diez Mandamientos o Decálogo son 
las «diez palabras» que recogen la Ley dada por Dios al pueblo de Israel durante la Alianza hecha por medio de Moisés (Ex 34, 28). 
El Decálogo, al presentar los mandamientos del amor a Dios (los tres primeros) y al prójimo (los otros siete), traza, para el pueblo elegido y para cada uno en particular, el camino de una vida liberada de la esclavitud del pecado.
Fórmula catequética de los Diez Mandamientos
«Yo soy el Señor tu Dios
1. AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS.
2. NO TOMARÁS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO.
3. SANTIFICARÁS LAS FIESTAS.
4. HONRARÁS A TU PADRE Y A TU MADRE.
5. NO MATARÁS.6. NO COMETERÁS ACTOS IMPUROS.
7. NO ROBARÁS.
8. NO DARÁS FALSO TESTIMONIO NI MENTIRÁS.
10. NO CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS.»
9. NO CONSENTIRÁS PENSAMIENTOS NI DESEOS IMPUROS.
Jesucristo se refiere a los Diez Mandamientos cuando un joven le pregunta cómo conseguir la vida eterna: 
“Maestro, ¿qué he de hacer yo de bueno para conseguir la vida eterna?”. 
Jesús responde: 
“Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”. 
Y cita a su interlocutor los preceptos que se refieren al amor del prójimo: 
“No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás testimonio falso, honra a tu padre y a tu madre”. 
Finalmente, Jesús resume estos mandamientos de una manera positiva: 
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mt 19, 16-19). (Catecismo de la Iglesia Católica, 2052)
Los 10 mandamientos o “Decálogo” que significa literalmente “diez palabras” son las que Dios reveló a su pueblo, Israel, cuando habló con Moisés en la montaña santa y están recogidas en los libros del Exodo y del Deuteronomio del Antiguo Testamento (cfr. Ex 20, 1-17 y 34, 28 ; Dt 5, 6-22, y 4,13; 10, 4). Constituyen palabras de Dios en un sentido eminente. Pero su pleno sentido ha sido revelado por Jesucristo. (Leer Catecismo de la Iglesia Católica, 2056)

La división y numeración de los mandamientos ha variado en el curso de la historia. El actual catecismo de la Iglesia sigue la división de los mandamientos establecida por san Agustín y que ha llegado a ser tradicional en la Iglesia católica. Es también la de las confesiones luteranas. Los Padres griegos hicieron una división algo distinta que se usa en las Iglesias ortodoxas y las comunidades reformadas. (Catecismo de la Iglesia Católica, 2066)

Fiel a la Escritura y siguiendo el ejemplo de Jesús, la Tradición de la Iglesia ha reconocido en el Decálogo una importancia y una significación primordiales.
Desde san Agustín, los “Diez Mandamientos” ocupan un lugar preponderante en la catequesis de los futuros bautizados y de los fieles. En el siglo XV se tomó la costumbre de expresar los preceptos del Decálogo en fórmulas rimadas, fáciles de memorizar, y positivas. Estas fórmulas están todavía en uso hoy. Los catecismos de la Iglesia han expuesto con frecuencia la moral cristiana siguiendo el orden de los “diez mandamientos”. (Catecismo de la Iglesia Católica, 2065)

Los diez mandamientos, en su contenido fundamental, enuncian obligaciones para todos los hombres, ya que manifiestan la conducta digna del hombre. Los cristianos al conocerlos sin error, por el magisterio de la Iglesia, deben obedecerlos y vivirlos. La obediencia a estos preceptos es grave pero implica también obligaciones cuya materia es, en sí misma, leve. (Catecismo de la Iglesia Católica, 2081)
Aunque a veces pueda parecer difícil vivirlos, hay que tener en cuenta que Dios hace posible por su gracia lo que manda. (Catecismo de la Iglesia Católica, 2082)

“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”.
San Mateo en el versículo 22, 36 de su Evangelio recoge cuando un escriba le hace esta pregunta a Jesús: 
“¿Cuál es el mandamiento mayor de la Ley?” 
y la respuesta de Jesús: 
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas” (Mt 22, 37-40; cf Dt 6, 5; Lv 19, 18). 
El Decálogo debe ser interpretado a la luz de este doble y único mandamiento de la caridad, plenitud de la Ley. (Catecismo de la Iglesia Católica, 2055)
Dios nos amó primero. El amor del Dios Único es recordado en la primera de las “diez palabras”. Los mandamientos explicitan a continuación la respuesta de amor que el hombre está llamado a dar a su Dios. (Catecismo de la Iglesia Católica, 2083)

Los diez mandamientos pertenecen a la revelación de Dios y nos enseñan la verdadera humanidad del hombre. Ponen de relieve los deberes esenciales y, por tanto indirectamente, los derechos fundamentales, inherentes a la naturaleza de la persona humana. El Decálogo contiene una expresión privilegiada de la “ley natural”: 
«Desde el comienzo, Dios había puesto en el corazón de los hombres los preceptos de la ley natural. Primeramente se contentó con recordárselos. Esto fue el Decálogo, el cual, si alguien no lo guarda, no tendrá la salvación, y no les exigió nada más» (San Ireneo de Lyon, Adversus haereses, 4, 15, 1). (Catecismo de la Iglesia Católica, 2070)
Aunque accesibles a la sola razón, los preceptos del Decálogo han sido revelados. Para alcanzar un conocimiento completo y cierto de las exigencias de la ley natural, la humanidad herida por el pecado, con dificultad para alcanzar la verdad y el bien, necesitaba esta revelación: 
«En el estado de pecado, una explicación plena de los mandamientos del Decálogo resultó necesaria a causa del oscurecimiento de la luz de la razón y de la desviación de la voluntad» (San Buenaventura, In quattuor libros Sententiarum, 3, 37, 1, 3). 
Conocemos los mandamientos de la ley de Dios por la revelación divina que nos es propuesta en la Iglesia, y por la voz de la con ciencia moral. (Catecismo de la Iglesia Católica, 2071)
Fuente:

16 de julio de 2017

LOS DIEZ MANDAMIENTOS ¿QUÉ SON?. 1° Parte de 14

Rembrandt, Moisés con las Tablas de la Ley, 1659.
Los diez mandamientos son diez recetas que Dios te ha dado para tu bien, para la verdadera felicidad.
Escucha bien lo que nos dice nuestro Padre Dios en la Biblia. No olvides que la Biblia es la carta que te escribió a ti, que eres su hijo: Y ahora, Israel, esto es lo único que te pide el Señor, tu Dios: 
  • Que le temas y sigas todos sus caminos, que ames y sirvas al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, observando sus mandamientos y sus preceptos, que hoy te prescribo para tu bien (Deuteronomio 10, 12-13).
Moisés y Arón con el Decálogo, óleo, 1692. Museo Judío, Londres
Desde el inicio te digo con toda mi convicción y amor: Los diez mandamientos son diez recetas que Dios te ha dado para tu bien, para la verdadera felicidad, aquí abajo, y sobre todo diez recetas para conseguir la felicidad allá arriba. ¿Te parece poco y de poca monta? 
Moisés con el Decálogo en caracteres cirílicos. Óleo de Anton Losenko (siguiendo original francés del siglo XVII), Rusia, siglo XVIII.
¿Quieres ser feliz?
  • Cumple los diez mandamientos. 
¿Quieres salvarte, es decir, salvar tu cuerpo y tu alma?
  • Vive los diez mandamientos, con mucho amor. 
Ellos, los mandamientos, son camino seguro de salvación eterna. Sé que esta palabra, salvación eterna, te queda grande y tal vez te asuste. No temas: es la realidad más hermosa que existe. Nadie quiere perderse. Todos quieren salvarse, no sólo aquí abajo, sino después de nuestra muerte, ¿no es así?
Arte cristiano. Moisés recibe los Diez Mandamientos, sarcófago de mármol, 330 D.C. Liebieghaus, Fráncfort del Meno.
Los mandamientos son semáforos que en tu camino hacia Dios te marcan lo que debes hacer y lo que debes evitar; te señalan luz verde, luz roja, luz ámbar. ¿Quieres darte un cacharrazo? Tú sabes lo que pasa cuando no se respetan las señales de tráfico: accidentes mortales, caos, lágrimas, muchas lágrimas. Pero si respetas las señales, te irá bien y llegarás a tu destino, sano y salvo. 
Tú me dirás si es o no oportuno hablar hoy día, en pleno siglo XXI sobre los diez mandamientos. ¿Crees que están pasados de moda? 
En la última conferencia sobre la carta de la tierra en Johannesburgo se pidió quitar el Decálogo, los diez mandamientos, y se propuso otro decálogo nuevo. El Decálogo que dio Dios a Moisés está ya desfasado –decían los grandes de la tierra- y, sobre todo, hiere las sensibilidades de quienes no creen en Dios. Por tanto, “hagamos” otro decálogo que guste a todos, un decálogo a la carta.

En 1997, el expresidente soviético Gorbachev dijo lo siguiente, cuando se estaba cociendo lo de la carta de la tierra 1,
Mijail Gorbachev
Donde Dios está totalmente ausente y promueve el nuevo orden mundial que apoya el inmanentismo panteísta y muchas cosas más que no puedo explicarte en este momento:
  • “ Hay que ayudar a la humanidad a cambiar la visión antropológica del hombre. Se necesita hacer la transición de la idea del hombre como rey de la naturaleza a la convicción que el hombre forma parte de ella. Necesitamos encontrar un nuevo paradigma que reemplace los vagos conceptos antropológicos. Esos nuevos conceptos se deberán aplicar a todo el sistema de ideas, a la moral y a la ética, y constituirán un nuevo modo de vida. El mecanismo que usaremos, será el reemplazo de los Diez Mandamientos, por los principios contenidos en esta Carta o Constitución de la tierra”. 
¿Entendiste a Gorvachev?
Dime si es o no oportuno hablar hoy de los diez mandamientos cuando en la conferencia mundial sobre la mujer celebrada hace unos años en Pekín se ha conseguido batir el récord de las trampas del lenguaje: al asesinato del feto lo han denominado eufemísticamente “selección sexual prenatal”, como si la trampa del lenguaje pudiera dulcificar la barbarie.
Lorenzo Ghiberti, Moisés recibe de Dioslas Tablas de la Ley con los Diez Mandamientos, relieve, 1425-1452. Puertas del Paraíso, Baptisterio de Florencia.
Nada nuevo bajo el sol: antes ya habían logrado que todo el mundo hablase de 
  • Eutanasia, de buena muerte, de “muerte dulce” al referirse a la “aséptica” liquidación de un enfermo terminal, eso sí, con música de Beethoven de fondo.
¡Cómo no va a ser oportuno y necesario hablar o escribir sobre los diez mandamientos cuando hoy
  • Llaman al crimen abominable del aborto “interrupción del embarazo”!
  • Cuando ha aumentado el número de gente que cree en supersticiones, horóscopos, magia, consulta a adivinos... en vez de creer y confiar en Dios nuestro Padre
  • Cuando hay gente a quien le da lo mismo venir o no venir a misa... y no le pasa nada 
  • Cuando hay niños que protestan, insultan a sus padres o maltratan a sus profesores, faltan el respeto a sus mayores
  • Cuando se están introduciendo leyes nuevas en las naciones contrarias a la ley de Dios: ley de salud reproductiva, que no es otra cosa que “vía libre” al aborto, a la promiscuidad, al sexo libre; la ley civil y religiosa del casamiento de homosexuales; la ley de la eutanasia y otros desmanes más.
Decálogo. Las Tablas de la Ley Mosaica y el comienzo de cada uno de los Diez Mandamientos en hebreo. Vitral decimonónico de la Sinagoga y Museo Alsaciano de Estrasburgo, Francia.
Dime, ¿es o no es oportuno y necesario hablar de los diez mandamientos de la ley de Dios?
Hoy más que nunca es oportuno, necesario y urgente hablar y escribir sobre los diez mandamientos de la ley de Dios, aunque no guste a algunos. Si no, ¿quién va a parar esa ola de relativismo, escepticismo, agnosticismo ante las cosas de Dios? ¿Quién va a parar esa ola de corrupción, degeneración, malversación de fondos, mentiras, fraudes electorales, deshonestidades... olas que pretenden ahogarnos? ¿Quién va a parar esa ola de libertinaje, desenfreno, descaro pornográfico e indecencia en las películas?
Arte asquenazí. Mizráj(indicador para las plegarias en dirección de Jerusalén), recorte de papel, Polonia, siglo XVIII.
Si no hablamos o escribimos sobre los diez mandamientos,
  • ¿Quién va a parar a esos médicos asesinos, a esos políticos inescrupulosos, a esos abogados comprados, a esos maestros y sacerdotes -pocos gracias a Dios- pedófilos?
  • ¿Quién va a parar a esas parejas que sin estar casadas, ya están juntadas, viviendo bajo el mismo techo, en la misma cama, como si fueran esposo y esposa, y no se ruborizan, y no les importa lo que de ellos digan, pues “todos lo hacen”?
  • ¿Quién va a parar a esas parejas ya casadas, que ante la primera dificultad y cambio de aire, ya prefieren dejar su pareja, sus hijos... y buscar otro compañero sentimental y afectivo, que le llene esa carencia que necesita?
  • ¿Quién va a parar esa ola de narcotráfico, mafias, guerras, robos?
Arte cristiano medieval. La mano de Diosle entrega el Decálogo a Moisés. Detalle de un manuscrito carolingio, c. 840. Biblioteca Británica, Londres.
¿Urge o no urge hablar de los diez mandamientos?
Los diez mandamientos son camino de felicidad, de paz, de armonía, de serenidad, de amor, de limpieza, de honradez. Y sobre todo, son el modo de demostrar a Dios que de verdad le amas, le pones contento, y demuestras que eres su hijo bueno.

Hoy debe volver a resonar fuerte la voz de Dios que dice: “No tendrás otros dioses que yo”. “Amaras al Señor, tu Dios, con todo el corazón, toda tu alma y todas tus fuerzas y a Él sólo servirás” y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

“Maestro, -le preguntaba el joven del Evangelio a Cristo- ¿Qué he de hacer yo de bueno para conseguir la vida eterna?”. Y Jesús le responde: “Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos” (Mateo 19, 16-17). 
Arte sefardí. Decálogo de Jekuthiel Sofer, 1768, que imita la distribución en dos tablas. Bibliotheca Rosenthaliana, Ámsterdam.
Es necesario que vuelvan a resonar los diez mandamientos de Dios:
  • “Amarás a Dios sobre todas las cosas”.
  • “No tomarás el Nombre de Dios en vano”.
  • · “Santificarás las fiestas”.
  • “Honra a tu padre y a tu madre”.
  • “No matarás”.
  • “No cometerás actos impuros”.
  • “No robarás”.
  • “No dirás falsos testimonios ni mentirás”.
  • “No desearás la mujer o el varón que no te pertenece...No consentirás pensamientos ni deseos impuros”.
  • “No codiciarás los bienes ajenos”.
 
Tissot, Moisés con los Diez Mandamientos, c. 1896-1902.
Y estos mandamientos dicen todo con claridad.
  • “No matarás”. No dice: “No interrumpirás el embarazo” o “No harás una selección sexual prenatal”.
  • “No mentirás”. No dice: “No mentirás en algunas ocasiones”.
  • “No cometerás adulterio”. No dice: “Cuando no te vaya bien con tu mujer, búscate otra”.
  • “No robarás”. No dice: “No robarás al que no te roba”.
A ti que participas en este curso, te invito a subir conmigo al monte Sinaí con Moisés, para poder escuchar una vez más, con nuevos oídos interiores, estos diez mandamientos, para grabarlos en tu conciencia y en tu corazón. ¡Es Dios quién nos los ordenó! Y son para todos: cristianos, budistas, musulmanes, judíos, creyentes o ateos. Nadie está dispensado de ellos: El Papa, los sacerdotes, los presidentes, los reyes, los pobres y ricos, niños, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos. ¡Son para todos!
Los Diez Mandamientos en tagalog, Iglesia de la Resurrección, Victoria, Laguna, Filipinas
Estos diez mandamientos que te iré explicando con claridad y amor deben ser una bocanada de oxígeno y una ráfaga de luz en la oscuridad, un punto de referencia y una sacudida moral en medio de nuestra buscada y confusa, pero comodísima ambigüedad.
  • Este es el código moral más antiguo de la humanidad y el único válido para construir una hermosa civilización.
Dijo el Papa Benedicto XVI el domingo 8 de enero de 2006: 
  • «Los mandamientos son un "sí" a un Dios que da sentido, en los primeros mandamientos; "sí" a la familia, cuarto mandamiento; "sí" a la vida, quinto mandamiento; "sí" al amor responsable, sexto mandamiento; "sí" a la solidaridad y a la responsabilidad social y a la justicia, séptimo mandamiento; "sí" a la verdad. Esta es la filosofía de la vida y la cultura de la vida que se hace concreta, posible y bella en la comunión con Cristo».
Oración
Señor, amo tus mandamientos, grábamelos a fuego en mi corazón. Que los viva con alegría, pues son camino para amarte y son también camino de felicidad y realización personal. 
Escultura medieval.Moisés recibe las Tablas de la Ley y La incredulidad de Tomás, díptico de marfil, Treverís, siglo X.

RESUMEN DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA
2075 "¿Qué he de hacer yo de bueno para conseguir la vida eterna?" - "Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos" (Mt 19,16-17).

2076 Por su modo de actuar y por su predicación, Jesús ha atestiguado el valor perenne del Decálogo.

2077 El don del Decálogo fue concedido en el marco de la alianza establecida por Dios con su pueblo. Los mandamientos de Dios reciben su significado verdadero en y por esta Alianza.

2078 Fiel a la Escritura y siguiendo el ejemplo de Jesús, la Tradición de la Iglesia ha reconocido en el Decálogo una importancia y una significación primordial.

2079 El Decálogo forma una unidad orgánica en la que cada "palabra" o "mandamiento" remite a todo el conjunto. Transgredir un mandamiento es quebrantar toda la ley. 

2080 El Decálogo contiene una expresión privilegiada de la ley natural. Lo conocemos por la revelación divina y por la razón humana.

2081 Los diez mandamientos, en su contenido fundamental, enuncian obligaciones graves. Sin embargo, la obediencia a estos preceptos implica también obligaciones cuya materia es, en sí misma, leve.

2082 Dios hace posible por su gracia lo que manda.

COMPENDIO DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA
434. Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir la vida eterna? (Mt. 19,16) 
Al joven que le pregunta “Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir la vida eterna?”, Jesús responde: “Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”, y después añade: “Ven y sígueme” (Mt.19,16). Seguir a Jesús implica cumplir los Mandamientos. La Ley no es abolida. Por el contrario, el hombre es invitado a encontrarla en la persona del divino Maestro, que la realiza perfectamente en sí mismo, revela su pleno significado y atestigua su perennidad.

435. ¿Cómo interpreta Jesús la Ley?
Jesús interpreta la Ley a la luz del doble y único mandamiento de la caridad, que es su plenitud: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el mayor y primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los profetas” (Mt.22,37-40) 

436. ¿Qué significa”Decálogo”?
Decálogo significa las “Diez palabras” que recogen la Ley dada por Dios al pueblo de Israel durante la Alianza hecha por medio de Moisés (Ex.34,28). El decálogo, al presentar los mandamientos del amor a Dios (los tres primeros) y al prójimo (los otros siete), traza, para el pueblo elegido y para cada uno en particular, el camino de una vida liberada de la esclavitud del pecado. 

437. ¿Cuál es el vínculo del Decálogo con la Alianza? 
El Decálogo se comprende a la luz de la Alianza, en la que Dios se revela, dando a conocer su voluntad. Al guardar los Mandamientos, el pueblo expresa su pertenencia a Dios, y responde con gratitud a su iniciativa de amor.
Moisés presenta la Ley a los hebreos, Crónicas del Mundo, Praga, 1350-1375. Hochschul- und Landesbibliothek, Fulda.
LECTURA: 
Texto extraído del libro de monseñor Tihamer Toth “Los diez mandamientos” en la conclusión
¿Hay que someter el Decálogo a una reforma? 
  • ¡Oh, el hombre no puede tocarlo! Refiriéndose al Decálogo dice Nuestro Señor Jesucristo: “No he venido a destruir la doctrina de la ley ni de los profetas…sino a darle su cumplimiento” (Mateo 5, 17).
De modo que con la venida de Nuestro Señor Jesucristo no queda derogado el Decálogo, sino que debemos observarlo con una conciencia más delicada todavía aún, porque ayudando Él adquirimos fuerzas para cumplirlo.
Por eso agrega el Señor a la frase anterior:
  • “Con toda verdad os digo que antes faltarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse perfectamente cuanto contiene la ley, hasta una sola jota o ápice de ella”(Mateo 5, 18). 
¿Es lícito, pues, enmendarla en algo?
Y prosigue el Señor:
  • “Y así el que violare uno de estos Mandamientos, por mínimos que parezcan, y los enseñare a los hombres a que hagan lo mismo, será tenido por el más pequeño en el reino de los cielos” (Mateo 5, 19).
¿Reformar el Decálogo? 
Si se dejara en manos de los hombres, lo reformarían con gusto. Pero, gracias a Dios no está en nuestras manos. Porque es necesario que haya reglas morales que no provengan de nosotros, con las cuales no podamos contemporizar, de las cuales no nos sea lícito cambiar ni un ápice. 
Al introducir el sistema métrico para medir, y convenir los hombres en que la diezmillonésima parte del cuadrante de un meridiano terrestre sería “un metro”, aún fue preciso vencer la gran dificultad de hacer “un metro” que sirviera de modelo auténtico.
Grabado en madera, de 1800, mostrando las nuevas unidades decimales que fueron las legales en Francia desde el 4 de noviembre de 1800
Hoy día este metro modelo se guarda en París, y con él han de coincidir todos los metros del mundo. Pero ¡cuántos cálculos y ensayos hasta llegar a un acuerdo!: de qué materia tenía que fabricarse para sufrir lo menos posible de los cambios de temperatura y de la presión del aire. Porque sería un grave contratiempo, ocasionaría increíbles conflictos en la vida de la humanidad, si el metro fuese más corto un día y otro más largo, según la temperatura más fría o más caliente, según la presión menor o mayor del aire…

Por tanto, al ver que sin el Decálogo se dibujan en el rostro de la humanidad las señales del marchitarse y del perecer, de la desazón y de la infelicidad, se nos presenta la cuestión: ¿Qué haremos para no perecer?

Os digo lo que dijo Moisés a su pueblo después de promulgar el Decálogo:
  • “Ya véis que hoy os pongo delante la bendición y la maldición. La bendición, si obedecéis a los Mandamientos de Dios, que yo os prescribo hoy; la maldición, si desobedecéis dichos Mandamientos del Señor Dios vuestro, desviándoos del camino que yo ahora os muestro…Yo invoco hoy por testigo al cielo y a la tierra, de que he propuesto la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge desde ahora la vida” (Deuteronomio, 11, 26-28; 30, 19).
  SANTÍSIMO CRISTO DE LA VICTORIA 
Monasterio del Stmo. Cristo de la Victoria
MM. Agustinas Recoletas. Serradilla, Cáceres, España.
Su fiesta se celebra el 14 de septiembre

NO SÉ SI TE INTERESA SABER CUÁLES SON LOS PRINCIPIOS O “MANDAMIENTOS” DE LA CARTA DE LA TIERRA QUE DEBEN SUSTITUIR EL DECÁLOGO. LÉELOS DESPACIO, PUES DIOS ESTÁ DESCARTADO TOTALMENTE; OBSERVA LAS FRASES O PALABRAS AMBIGUAS, QUE NO SABE UNO LO QUE SIGNIFICAN
  • Respetar la Tierra y la vida en toda su diversidad.
  • Cuidar la comunidad de la vida con entendimiento, compasión y amor.
  • Construir sociedades democráticas que sean justas, participativas, sostenibles y pacíficas.
  • Asegurar que los frutos y la belleza de la Tierra se preserven para las generaciones presentes y futuras.
  • Proteger y restaurar la integridad de los sistemas ecológicos de la Tierra, con especial preocupación por la diversidad biológica y los procesos naturales que sustentan la vida.
  • Evitar dañar como el mejor método de protección ambiental y cuando el conocimiento sea limitado, proceder con precaución.
  • Adoptar patrones de producción, consumo y reproducción que salvaguarden las capacidades regenerativas de la Tierra, los derechos humanos y el bienestar comunitario.
  • Impulsar el estudio de la sostenibilidad ecológica y promover el intercambio abierto y la extensa aplicación del conocimiento adquirido.
  • Erradicar la pobreza como un imperativo ético, social y ambiental.
  • Asegurar que las actividades e instituciones económicas, a todo nivel, promuevan el desarrollo humano de forma equitativa y sostenible.
  • Afirmar la igualdad y equidad de género como prerrequisitos para el desarrollo sostenible y asegurar el acceso universal a la educación, el cuidado de la salud y la oportunidad económica.
  • Defender el derecho de todo, sin discriminación, a un entorno natural y social que apoye la dignidad humana, la salud física y el bienestar espiritual, con especial atención a los derechos de los pueblos indígenas y las minorías.
  • Fortalecer las instituciones democráticas en todos los niveles y brindar transparencia y rendimiento de cuentas en la gobernabilidad, participación inclusiva en la toma de decisiones y acceso a la justicia.
  • Integrar en la educación formal y el aprendizaje a lo largo de la vida, las habilidades, el conocimiento y los valores necesarios para un modo de vida sostenible.
  • Tratar a todos los seres vivientes con respeto y consideración
  • Promover una cultura de tolerancia, no violencia y paz. 
Autor: P Antonio Rivero LC | Fuente: Catholic.net
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
http://www.es.catholic.net/conocetufe/843/2923/
Link de las 14 partes
1° de 14 http://carlossantostefano.blogspot.com.ar/2013/12/los-diez-mandamientos-que-son-1-parte.html
2° de 14 http://carlossantostefano.blogspot.com.ar/2013/12/los-diez-mandamientos-caracteristicas.html
3° de 14
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