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"Soy un hombre de armas, un guerrero, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba".

“Espíritu Santo, inspírame lo que debo pensar, lo que debo decir, lo que debo callar, lo que debo escribir, lo que debo hacer, como debo obrar, para el bien de los hombres, de la iglesia y el triunfo de Jesucristo”.

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

30 de junio de 2017

PRIMEROS MÁRTIRES DE LA IGLESIA ROMANA, SANTOS. Mártires de la persecución de Nerón luego del incendio de Roma. 30 de Junio.

Antorchas de Nerón (1877), pintura de Henryk Siemiradzki que representa la persecución de cristianos por Nerón.
Son los primeros mártires que murieron en Roma, cuya muerte decretó el emperador Nerón por medio de atroces tormentos.
Nerón
Emperador del Imperio romano
Nero 1.JPG
Busto de Nerón, Museos Capitolinos, Roma.
Información personal
Nombre secular
Nerón Claudio César Augusto Germánico
Reinado
13 de octubre de 54-9 de juniode 68
Procónsul desde 51
Nacimiento
15 de diciembre de 37
Anzio
Fallecimiento
9 de junio de 68 (30 años)
Roma
Predecesor
Claudio
Sucesor
Galba
Familia
Dinastía
Dinastía Julio-Claudia
Padre
Cneo Domicio Ahenobarbo
Madre
Agripinila
Consorte
Claudia Octavia
Popea Sabina
Estatilia Mesalina
Descendencia
Con Popea Sabina: Claudia Augusta y un niño muerto al nacer
No sabemos sus nombres, salvo que los apóstoles Pedro y Pablo encabezaron este numeroso grupo de los primeros mártires romanos, víctimas de la persecución de Nerón tras el terrible incendio que destruyó gran parte de Roma en el año 64 (19 de julio). 
El incendio de Roma, Robert Hubert (1733-1808), Museo André Malraux, Le Havre, Francia
Fue precisamente en el transcurso de esta persecución cuando se produjeron los martirios de San Pedro y San Pablo, por lo que la fiesta de los protomártires se celebra el 30 de junio, es decir, el día siguiente a la de estas dos columnas de la Iglesia.
La solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, fundadores de la Iglesia de Roma es la fiesta de «la unidad y la catolicidad de la Iglesia». 29 de Junio.
EN COMPARACIÓN CON LA COMUNIDAD HEBREA, LOS CRISTIANOS RESIDENTES EN ROMA EN AQUELLA ÉPOCA CONSTITUÍAN UN GRUPO DE PERSONAS REDUCIDO.
De ellos, poco conocidos, circulaban voces calumniosas, y sobre ellos hizo recaer Nerón, condenándolos a terribles suplicios, la culpa del incendio, a fin de que cesaran las acusaciones que se le habían hecho a él.
En este sentido, el emperador se sirvió del hecho de que las ideas que profesaban los cristianos eran un abierto desafío a los dioses, celosos y vengativos.
Mártires de la persecución de Nerón luego del incendio de Roma
  • “Los paganos—recordará más tarde Tertuliano— atribuyen a los cristianos cualquier calamidad pública, cualquier flagelo. Si las aguas del Tíber se desbordan e inundan la ciudad, si por el contrario el Nilo no se desborda ni inunda los campos, si hay sequía, carestía, peste, terremoto, la culpa es toda de los cristianos, que desprecian a los dioses, y por todas partes se grita: ¡Los cristianos a los leones!”
Mártires de la persecución de Nerón luego del incendio de Roma
Los hechos acaecidos tras el incendio están atestiguados por el más célebre de los historiadores romanos, el pagano Tácito (Annales, 15, 44),quien no expresa la menor simpatía por los cristianos, tal y como lo demuestran los calificativos que emplea al referirse a ellos: “ignominias”, “execrable superstición”, “odio al genero humano”, “culpables”, merecedores del máximo castigo”…
Tácito
Gaius Cornelius Tacitus.jpg
Efigie figurada de Tácito
Información personal
Nombre de nacimiento
Cornelio Tácito
Nacimiento
c. 55
Galia Narbonense
Fallecimiento
c. 120
Imperio romano, Imperio romano
Nacionalidad
Antigua Roma
Educación
Alumno de
Información profesional
Ocupación
Senadorcónsulgobernador,
historiador
Cargos ocupados
  • Senador de la Antigua Roma
Género
Historiabiografíaoratoria
Edad de plata del latín
Obras notables
Lo de menos es que fuera verdad que los cristianos hubieran incendiado Roma, el odio se había desatado y todos tenían que morir. Tácito especifica claramente los géneros de muerte que se aplicaron a los cristianos:
  • “A su suplicio se unió el escarnio, de manera que perecían desgarrados por los perros tras haberles hecho cubrirse con pieles de fieras, o bien clavados en cruces, al caer el día, eran quemados de manera que sirvieran como iluminación durante la noche”.
Mártires de la persecución de Nerón luego del incendio de Roma
TAMBIÉN HACE REFERENCIA A ELLOS SAN CLEMENTE, OBISPO DE ROMA, EN SU CARTA A LOS CORINTIOS (CAPS. 5-6), DONDE NARRA LO SIGUIENTE:
  • “Pongamos ante nuestros ojos a los santos apóstoles. A Pedro, que por una hostil emulación tuvo que soportar no una o dos, sino innumerables dificultades, hasta sufrir el martirio y llegar así a la posesión de la gloria merecida. Esta misma envidia y rivalidad dio a Pablo ocasión de alcanzar el premio debido a la paciencia: en repetidas ocasiones, fue encarcelado, obligado a huir, apedreado y, habiéndose convertido en mensajero de la palabra en el Oriente y en el Occidente, su fe se hizo patente a todos, ya que, después de haber enseñado a todo el mundo el camino de la justicia, habiendo llegado hasta el extremo Occidente, sufrió el martirio de parte de las autoridades y, de este modo, partió de este mundo hacia el lugar santo, dejándonos un ejemplo perfecto de paciencia. A estos hombres, maestros de una vida santa, vino a agregarse una gran multitud de elegidos que, habiendo sufrido muchos suplicios y tormentos también por emulación, se han convertido para nosotros en un magnífico ejemplo”.
San Clemente I
Papa de la Iglesia católica
88-97
San Clemente, Papa, por Juan Correa de Vivar.jpg
San Clemente, Papa, por Juan Correa de Vivar(1540 – 1545).
Predecesor
Sucesor
Información personal
Nombre secular
Desconocido
Títulos
Santo y mártir
Nacimiento
Fecha desconocida
Vexilloid of the Roman Empire.svg Roma (Italia)
Fallecimiento
Año 97
Vexilloid of the Roman Empire.svg Ponto (Asia Menor)
Santidad
Festividad
Patronazgo
(Valladolid, España);
Lorca (Murcia, España);
San Clemente (Chile);

del Tuyú(Argentina)

(península de Crimea)
JUAN PABLO II AL REFERIRSE A ESTOS MÁRTIRES ROMANOS DECÍA:
  • “Es necesario recordar el drama que experimentaron en su alma, en el que se confrontaron el temor humano y la valentía sobrehumana, el deseo de vivir y la voluntad de ser fieles hasta la muerte, el sentido de la soledad ante el odio inmutable y, al mismo tiempo, la experiencia de la fuerza que proviene de la cercana e invisible presencia de Dios y de la fe común de la Iglesia naciente. Es preciso recordar aquel drama para que surja la pregunta: ¿algo de ese drama se verifica en mi?"
La última oración de los mártires cristianos, Jean-Léon Gérôme (1883).
EL VATICANO ESTÁ CONSTRUIDO SOBRE EL ANTIGUO HIPÓDROMO DE LOS EMPERADORES CALÍGULA Y NERÓN.
Allí fueron cruelmente asesinados miles de cristianos, entre ellos San Pedro.
La Iglesia católica recuerda cada año a los santos protomártires de la Iglesia de Roma en su fiesta del último día de junio. La Pontificia Academia Cultorum Martyrum celebra ese día una Misa y una procesión por las calles del Vaticano en la que participan representantes de la Orden de Malta y del Santo Sepulcro.
Se llama protomártires a los primeros mártires de la Iglesia de Roma. No se sabe cuántos murieron ni se conocen sus nombres.
Mártires de la primera persecución Roma
https://www.youtube.com/watch?v=RheK2Jp52aw
Mons. Pasquale Iacobone - Pontificia Academia Cultorum Martyrum
  • "Tácito y otros historiadores hablan de miles de víctimas. Es imposible contarlas. Pero se sabe que en un primer momento entre las víctimas no sólo hubo adultos, sino también ancianos, mujeres y niños".
El entonces emperador Nerón culpó a los cristianos del incendió que destruyó parte de la ciudad de Roma en julio del año 64. Pero según el historiador Tácito, en realidad fue el propio Nerón quien ordenó desencadenar el incendio para destruir un barrio popular en el que construyó su nuevo palacio: la Domus Aurea.
A aquella primera persecución siguieron otras de vez en cuando: a veces locales, a veces en todo el Imperio.
En cruz invertida Pedro sufre el martirio en el 64/7.ca. bajo Nerón
Mons. Pasquale Iacobone - Pontificia Academia Cultorum Martyrum
  • "Fueron masacrados, algunos vestidos con pieles de animales y otros quemados como antorchas, para alumbrar en la noche. Sufrieron suplicios inenarrables".
Entre estos mártires se encuentra San Pedro. Su tumba, sobre la que se construyó la Basílica de San Pedro, está en el cementerio de la colina vaticana, que todavía puede visitarse bajo las grutas de la Basílica.
Siglos después, estos mártires continúan siendo un ejemplo para todos los cristianos.
Mártires de la persecución de Nerón luego del incendio de Roma
Mons. Gianfranco Ravasi - Presidente, Pontificio Consejo de la Cultura
  • "Actualmente no existe el sentido del bien y del mal, no tenemos, nos hemos vuelto grises. Nos hemos convertido en piedras, nos hemos enfriado. Los mártires están aquí para recordarnos que ésta es una de las grandes enfermedades del espíritu".
Un día para recordar a todas aquellas personas que a lo largo de la historia fueron perseguidas y torturadas simplemente por ser cristianas, y a quienes son perseguidos hoy sólo porque creen en Dios.
Mártires de la persecución de Nerón luego del incendio de Roma
ACTA DE LOS MÁRTIRES DE LA NOBLEZA ROMANA - AÑO 95
MARTIRIO DE LOS FLAVIOS Y DE GLABRIÓN, BAJO DOMICIANO
1. Relato de Dión Casio (Historia Romana, 67, 14)
“En este tiempo se empedró el camino que va de Sinuesa a Puzzoli. En el mismo año (95), Domicianohizo degollar, entre otros, a Flavio Clemente, en su mismo consulado, a pesar de ser primo suyo, y a la mujer de éste, también pariente suyo.
A los dos se los acusaba de ateísmo, crimen por el que fueron también condenados otros muchos que se habían pasado a las costumbres judaicas.
De ellos, unos murieron; a otros se les confiscaron sus bienes; en cuanto a la sobrina de Clemente, llamada también Domitila, fue desterrada a la isla Poncia.
A Glabrión, que había ejercido la magistratura junto a Trajano, le mandó matar, acusado, entre otras cosas, de lo mismo que el resto de las víctimas, y particularmente de que combatía con las fieras. A propósito de lo cual, una de las causas por las que estaba Domiciano más irritado por envidia contra él fue que, llamándole a Albano, durante su consulado, a las Juvenales, le forzó el emperador a que matara un gran león. Y Glabrión no sólo no recibió daño alguno de la fiera, sino que con certerísimos golpes dio cuenta de ella.”
2. Relato de Suetonio (Vitae Caesarum, Dom., 10, 2 y 15, 1)
“Domiciano mandó matar a muchos senadores, entre los que había algunos consulares. De ellos, aCívica Cereal, procónsul del Asia, a Salvidieno Orfito y a Acilio Glabrión, que estaba desterrado, los acusó de supuestas conjuras contra el régimen; a los otros los ejecutó por la más ligera causa. Por fin, de repente y por levísima sospecha, poco menos que en su mismo consulado, hizo matar a Flavio Clemente, primo suyo, cuyos hijos, a la sazón pequeños, estaban públicamente destinados para sucederle en el Imperio, y a quienes, cambiando su antiguo nombre, había llamado al uno Vespasiano y al otro Domiciano. Este crimen fue el que más aceleró su ruina.”
3. Relato de Eusebio (HE, III, 18, 4)
“Por este tiempo, la doctrina de nuestra fe despedía tan gran resplandor, que aun escritores alejados de nuestra palabra no vacilaron en relatar en sus historias la persecución de Domiciano y los martirios a que dio lugar.
Y hasta indicaron con toda precisión el tiempo de ella, contando cómo en el año decimoquinto de su imperio, Flavia Domitila, hija de una hermana de Flavio Clemente, uno de los cónsules entonces deRoma, fue relegada con otros muchísimos a la isla de Poncia, por su testimonio de Cristo.”
4. Relato de Eusebio (Chron. ad. Ol. 218)
“Escribe Brutio que muchísimos cristianos sufrieron el martirio bajo Domiciano; entre ellos FlaviaDomitila, sobrina, por parte de hermana, de Flavio Clemente, por haber atestiguado ser cristiana.”
5. San Jerónimo (Epist. 108, ad Eustochium, 7)
“Pasó (santa Paula, camino de Roma a Belén) por la isla Poncia, a la que en otro tiempo hizo famosa el destierro, bajo el emperador Domiciano, de la más noble de las mujeres, Flavia Domitila, relegada allí por la confesión del nombre de Cristo, y viendo las celdillas en que aquélla había sufrido un largo martirio, sentía nacerle alas de fe, y deseaba ya ver Jerusalén y los santos lugares.”
(BAC, D. RUIZ BUENO, ACTAS DE LOS MÁRTIRES)
Flavia Domitila
LOS MÁRTIRES DE LA NOBLEZA ROMANA - PERSECUCIÓN DE DOMICIANO AÑO 95 - MÁRTIRES DE LA NOBLEZA ROMANA.
En el año 68, después del suicidio de Nerón la Iglesia gozará hasta el año 95 de una profunda paz, aunque legalmente aún seguía proscrita. De los sucesores de Nerón (Galba, Otón y Vitelio) no sufrieron los cristianos ninguna persecución, ni tampoco por parte de los primeros Flavios (Vespasiano y Tito).
Santa Flavia Domitila - Il Pomarancio - Basílica de los Santos Nereo y Aquiles - Roma
En al año 81 Domiciano sucede a su hermano Tito. Este, tras oír hablar de los descendientes del rey de David, a su vez de Cristo, mandó acabar con ellos y trajo a su presencia al obispo de Jerusalén junto a otros cristianos. Al oír los testimonios de estos, los consideró tan miserables que dio orden de que cesara la persecución contra el cristianismo.
Pero en el año 95 acusan a su primo Flavio Clemente, a su mujer Flavia Domitila y a su sobrina de “ateos” y de vivir “al modo judaico”. Los cristianos al no ser una religión de una ciudad o nación, sin templo, ni sacrificios eranconsiderados como “ateos”, hombres sin dioses Acta de los mártires de la nobleza romana - Año 95
Diana o Cristo - Edwin Longsden Long
Por otra parte, estos miembros de la familia Flavia eran considerados de “misérrima inercia”.
La inercia, abstención, el retraimiento eran una actitud casi forzosa en la sociedad del momento para un cristiano dentro de un mundo de saturado de idolatrías.
Las religiones en Roma y Grecia, al no tener interioridad, penetraba toda la vida exterior del Imperio, de modo que para un cristiano que ocupara un alto cargo -como Flavio Clemente- el conflicto intimo surgía constantemente.
Coliseo Romano
Más adelante la saña de Domiciano apuntó a otra víctima ilustre de la aristocracia romana: M. Acilio Glabrión, cónsul con Trajano. De hecho el cementerio exclusivamente cristiano de la vía Salaria fue propiedad suya.
A decir verdad, los motivos de la persecución de Domicinano no aparecen muy claros. El agotamiento del tesoro, que trajeron consigo las grandes obras de embellecimiento de Roma, determinaron al emperador a la más rigurosa exacción del didracma que los judíos pagaban, desde Vespasiano, a Júpiter Capitolino, precio de su libertad: vegatilagis libertas, que dice Tertuliano.
Mas ¿Qué tendría esto que ver con los miembros de la nobleza romana pasados al cristianismo?
Habrá, pues, que pensar que el ateismo y costumbres judaicas fueron tomados por el tirano como pretexto para deshacerse de hombres que le estorbaban, acusándolos de molitores rerum novarum, lo que hoy sería “sospechosos contra el régimen”.
No es buena, dice Homero la soberanía de muchos, pero peor es la de uno solo, si degenera en tiranía.
Nerón
SANTOS PROTOMÁRTIRES ROMANOS* - Memoria

1. — Ejemplares en medio del mundo

2. — Actitud ante las contradicciones

3. — Apostolado en toda circunstancia
_______________________________________
1. — EJEMPLARES EN MEDIO DEL MUNDO
I. La fe cristiana llegó muy pronto a Roma, centro en aquellos momentos del mundo civilizado; quizá los primeros cristianos de la capital del Imperio fueron judíos conversos que habían conocido la fe en el mismo Jerusalén o en otras ciudades del Asia Menor evangelizadas por San Pablo. La fe se transmitía de amigo a amigo, entre colegas que tenían la misma profesión, entre los parientes... La llegada de San Pedro, hacia el año 43, significó el fortalecimiento definitivo de la pequeña comunidad romana. A través de Roma, la religión se difundió a muchos lugares del Imperio. La paz interior que se gozaba entonces, la mejora de las comunicaciones, que facilitaba los viajes y la rápida transmisión de ideas y noticias, favoreció la extensión del Cristianismo. Las calzadas romanas, que, partiendo de la Urbe, llegaban hasta los más remotos confines del Imperio, y las naves comerciales que cruzaban regularmente las aguas del Mediterráneo fueron vehículos de difusión de la novedad cristiana por toda la extensión del mundo romano1.

Es difícil describir el proceso de cada persona que se convertía al Cristianismo en aquella Roma del siglo i, como lo sigue siendo ahora, pues cada conversión es siempre un milagro de la gracia y de la correspondencia personal. Influencia decisiva fue sin duda la ejemplaridad cristiana –el bonus odor Cristi2–, que se reflejaba en el modo de trabajar, en la alegría, en la caridad y en la comprensión con todos, en la austeridad de vida y en la simpatía humana... Son hombres y mujeres que, en medio de sus quehaceres diarios, tratan de vivir plenamente su fe. Abarcan todos los estratos de la sociedad: «joven era Daniel; José, esclavo; Aquila ejercía una profesión manual; la vendedora de púrpura estaba al frente de un taller; otro era guardián de una prisión; otro, centurión, como Cornelio, otro estaba enfermo, como Timoteo; otro era un esclavo fugitivo, como Onésimo; y, sin embargo, nada de eso fue obstáculo para ninguno de ellos, y todos brillaron por su virtud: hombres y mujeres, jóvenes y viejos, esclavos y libres, soldados y paisanos»3.

De la caridad y de la hospitalidad de los cristianos romanos nos han dejado un precioso testimonio los Hechos de los Apóstoles, al relatar la acogida que hicieron a Pablo cuando este llegó prisionero a Roma. Los hermanos -dice San Lucas-, al enterarse de nuestra llegada, vinieron desde allí a nuestro encuentro hasta el Foro Apio y Tres Tabernas. Al verlos, Pablo dio gracias a Dios y cobró ánimos4. Pablo se sintió confortado por estas muestras de caridad fraterna.

Los primeros cristianos no abandonaban sus quehaceres profesionales o sociales (esto lo harán algunos, por una llamada concreta de Dios, pasados algo más de dos siglos), y se consideraban parte constituyente de ese mundo, del que se sentían sal y luz, con sus vidas y con sus palabras: «lo que es el alma para el cuerpo, eso son los cristianos en el mundo»5, resumía un escritor de los primeros tiempos.

Nosotros podemos examinar hoy si, como aquellos primeros, somos también ejemplares, hasta tal punto que de hecho movamos a otros a acercarse más a Cristo: en la sobriedad, en los gastos, en la alegría, en el trabajo bien hecho, en el cumplimiento fiel de la palabra dada, en el modo de vivir la justicia con la empresa, con los subordinados y compañeros, en el ejercicio de las obras de misericordia, en que nunca hablamos mal de nadie...
Mártires de la persecución de Nerón luego del incendio de Roma
2. — ACTITUD ANTE LAS CONTRADICCIONES
II.
Los primeros cristianos encontraron, en ocasiones, graves obstáculos e incomprensiones, que en no pocos casos les llevaron a la muerte por defender su fe en el Maestro. Hoy celebramos el testimonio de los primeros mártires romanos, ocurrida a raíz del incendio de Roma del año 646. Esta catástrofe desencadenó la primera gran persecución. A San Pedro y San Pablo, cuya fiesta celebramos ayer, «se les agregó una gran multitud de elegidos que, padeciendo muchos suplicios y tormentos por envidia, fueron el mejor modelo entre nosotros»7, leemos en un testimonio vivo de los primeros escritos cristianos.

Los obstáculos e incomprensiones con que se encontraban quienes se convertían a la fe no siempre les llevaron al martirio, pero con frecuencia experimentaron en sus vidas las palabras del Espíritu Santo que recoge la Escritura: Y todos los que aspiran a vivir piadosamente en Cristo Jesús sufrirán persecución8. A veces, esas actitudes enfrentadas de los paganos contra los seguidores de Jesús provenían de que aquellos no podían soportar la lozanía y resplandor de la vida cristiana. Otras veces, quienes habían recibido la fe tenían el deber de abstenerse de las manifestaciones religiosas tradicionales, estrechamente ligadas a la vida pública, y consideradas incluso como exponentes de fidelidad cívica a Roma y al emperador. En consecuencia, los paganos que abrazaban el Cristianismo se exponían a sufrir incomprensiones y calumnias «por no ser como los demás».

Es más que probable que el Señor no nos pida derramar la sangre por confesar la fe cristiana; aunque, si esto lo permitiera Dios, le pediríamos su gracia para dar la vida en testimonio de nuestro amor a Él. Pero sí encontraremos, de una forma u otra, la contrariedad en formas muy diferentes, pues «estar con Jesús es, seguramente, toparse con su Cruz. Cuando nos abandonamos en las manos de Dios, es frecuente que Él permita que saboreemos el dolor, la soledad, las contradicciones, las calumnias, las difamaciones, las burlas, por dentro y por fuera: porque quiere conformarnos a su imagen y semejanza, y tolera también que nos llamen locos y que nos tomen por necios (...). Así esculpe Jesús las almas de los suyos, sin dejar de darles interiormente serenidad y gozo»9.

Las calumnias, el ver quizá que se nos cierran puertas en lo profesional, amigos o compañeros que vuelven la espalda, palabras despectivas o irónicas..., si el Señor permite que lleguen, nos han de servir para vivir la caridad de modo más heroico con aquellos mismos que no nos aprecian, quizá por ignorancia. Actitud siempre compatible con la defensa justa, cuando sea necesaria, sobre todo cuando se han de evitar escándalos o daños a terceros. Estas situaciones nos ayudarán mucho a purificar los propios pecados y faltas y a reparar por los ajenos, y, en definitiva, a crecer en las virtudes y en el amor al Señor. Dios quiere a veces limpiarnos como se limpia al oro en el crisol. «El fuego limpia el oro de su escoria, haciéndolo más auténtico y más preciado. Lo mismo hace Dios con el siervo bueno que espera y se mantiene constante en medio de la tribulación»10.

Si nos llegan contrariedades y molestias por seguir de cerca a Jesús, hemos de estar especialmente alegres y dar gracias al Señor, que nos hace dignos de padecer algo por Él, como hicieron los Apóstoles. Ellos salían gozosos de la presencia del Sanedrín, porque habían sido dignos de ser ultrajados a causa del nombre de Jesús11. Los Apóstoles recordarían sin duda las palabras del Maestro, como las meditamos nosotros en esta fiesta de los santos mártires romanos de la primera generación: Bienaventurados seréis cuando os injurien y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el Cielo: de la misma manera persiguieron a los profetas que os precedieron12.
Mártires de la persecución de Nerón luego del incendio de Roma
3. — APOSTOLADO EN TODA CIRCUNSTANCIA
III. A pesar de las calumnias burdas, de las infamias, de las persecuciones abiertas, nuestros primeros hermanos en la fe no dejaron de hacer un proselitismo eficaz, dando a conocer a Cristo, el tesoro que ellos habían tenido la suerte de encontrar. Es más, su comportamiento sereno y alegre ante la contradicción, y ante la misma muerte, fue la causa de que muchos encontraran al Maestro.

La sangre de los mártires fue semilla de cristianos13. La misma comunidad romana, después de tantos hombres, mujeres y niños como dieron su vida en esta gran persecución, siguió adelante más fortalecida. Años más tarde escribía Tertuliano: «Somos de ayer y ya hemos llenado el orbe y todas vuestras cosas: las ciudades, las islas, los poblados, las villas, las aldeas, el ejército, el palacio, el senado, el foro. A vosotros solo hemos dejado los templos...»14.

En nuestro propio ámbito, en las actuales circunstancias, si sufrimos alguna contradicción, quizá pequeña, por permanecer firmes en la fe, hemos de entender que de aquello resultará un gran bien para todos. Es entonces, con serenidad, cuando más hemos de hablar de la maravilla de la fe, del inmenso don de los sacramentos, de la belleza y de los frutos de la santa pureza bien vivida. Hemos de entender que hemos elegido «la parte ganadora» en este combate de la vida, y también en la otra que nos espera un poco más adelante. Nada es comparable a estar cerca de Cristo. Aunque no tuviéramos nada, y nos llegaran las enfermedades más dolorosas o las calumnias más viles, teniendo a Jesús lo tenemos todo. Y esto se ha de notar hasta en el porte externo, en el sentido y en la conciencia de ser en todo momento, también en esas circunstancias, la sal de la tierra y la luz del mundo, como nos dijo el Maestro.

San Justino, refiriéndose a los filósofos de su tiempo, afirmaba con verdad que «cuanto de bueno está dicho en todos ellos, nos pertenece a nosotros los cristianos, porque nosotros adoramos y amamos, después de Dios, al Verbo, que procede del mismo Dios ingénito e inefable; pues Él, por amor nuestro, se hizo hombre para participar de nuestros sufrimientos y curarnos»15.

Con la liturgia de la Misa, pedimos hoy: Señor, Dios nuestro, que santificaste los comienzos de la Iglesia romana con la sangre abundante de los mártires, concédenos que su valentía en el combate nos infunda el espíritu de fortaleza y la santa alegría de la victoria16 en este mundo nuestro que hemos de llevar hasta Ti.

1 Cfr. J. Orlandis, Historia de la Iglesia, Palabra, 3ª ed., Madrid 1977, vol. I. p. 11 ss. — 2 2 Cor 2, 15. — 3San Juan Crisóstomo, Homilías sobre San Mateo, 43, 5. — 4 Hech 28, 15. — 5 Epístola a Diogneto, 6, 1. — 6 Cfr. Tácito, Annales 15, 44. — 7 San Clemente Romano, Carta a los Corintios, 5. — 8 2 Tim 3, 12. — 9San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, 301. — 10 San Jerónimo Emiliano, Homilía a sus hermanos de religión, 21-VI-1535. — 11 Hech 5, 41. — 12 Mt 5, 11-12. — 13 Cfr. Tertuliano, Apologético, 50. — 14Ibídem, 37. — 15 San Justino, Apología, 11, 13. — 16 Misal Romano, Oración colecta de la Misa del día.
* Después de Jerusalén y de Antioquía, Roma fue el núcleo cristiano primitivo más importante. Muchos cristianos provenían de la colonia judía existente en Roma; los más, llegaron del paganismo.
Hoy se conmemora a los cristianos que sufrieron la primera persecución contra la Iglesia bajo el emperador Nerón, después del incendio de Roma en el año 64.

Mártires de la persecución de Nerón luego del incendio de Roma
Fuente:
http://www.primeroscristianos.com/index.php/quien-era/item/339-los-protomartires-romanos-perseguidos-por-neron-30-de-junio/339-los-protomartires-romanos-perseguidos-por-neron-30-de-junio
http://www.primeroscristianos.com/index.php/quien-era/item/338-martires-de-la-nobleza-romana-nobles-de-roma

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