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"Soy un hombre de armas, un guerrero, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba".

“Espíritu Santo, inspírame lo que debo pensar, lo que debo decir, lo que debo callar, lo que debo escribir, lo que debo hacer, como debo obrar, para el bien de los hombres, de la iglesia y el triunfo de Jesucristo”.

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

19 de abril de 2017

VIVIR ES MÁS IMPORTANTE QUE BUSCAR EL SENTIDO DE LA VIDA: UN FRAGMENTO DE "LOS HERMANOS KARAMAZOV" del escritor ruso Fiódor Dostoyevski.

Fiódor Mijáilovich Dostoyevski
🔺Fiódor Mijáilovich Dostoyevski (en ruso: Фёдор Михайлович Достоевский, romanización: Fëdor Mihajlovič Dostoevskij; Moscú, 11 de noviembre de 1821-San Petersburgo, 9 de febrero de 1881) es uno de los principales escritores de la Rusia zarista, cuya literatura explora la psicología humana en el complejo contexto político, social y espiritual de la sociedad rusa del siglo xix.
Es considerado uno de los más grandes escritores de Occidente y de la literatura universal. De él dijo Friedrich Nietzsche: «Dostoyevski, el único psicólogo, por cierto, del cual se podía aprender algo, es uno de los accidentes más felices de mi vida».
Dostoievski es probablemente el escritor ruso más cercano a las preguntas sobre la existencia que surgieron a finales del siglo XIX y que tuvieron como temperamento especial originarse a partir de cierta desolación, cierto desencanto ante la vida, para después encontrar en el vivir mismo la única posibilidad de respuesta. Nietzsche es el filósofo que quizá mejor condensa este movimiento del espíritu y el intelecto, pero en sus novelas Dostoievski alcanzó alturas y profundidades igual o más decisivas.

En esta ocasión retomamos un fragmento de Los hermanos Karamazov compartido originalmente en el sitio calledelorco.com. Ahí, Dostoievski pone en boca de dos de los protagonistas, Iván y Aliosha, una sensible conversación sobre nada menos que el sentido de la vida. Vale la pena recordar que especialmente en esta novela el ruso hace gala de esa visión atea de la vida, o humanista quizá sería mejor decir, pues al tiempo que descree de una entidad divina que tenga las respuesta que el ser humano busca se da cuenta de que somos nosotros mismos quienes creamos esas respuestas, quienes con nuestros actos cotidianos, nuestras decisiones, nuestros errores y nuestros aprendizajes podemos ir descubriendo si la eternidad existe o no, si el crimen es disculpable o si, como en este caso, la vida tiene un significado que intuimos pero siempre se nos escapa.

ESCRIBE DOSTOIEVSKI
Iván: ¿Sabes lo que me estaba diciendo hace un instante? Que si hubiera perdido la fe en la vida, si dudara de la mujer amada y del orden universal y estuviera convencido de que este mundo no es sino un caos infernal y maldito, por muy horrible que fuera mi desilusión, desearía seguir viviendo. Después de haber gustado el elixir de la vida, no dejaría la copa hasta haberla apurado. A los treinta años, es posible que me hubiera arrepentido, aunque no la hubiera apurado del todo, y entonces no sabría qué hacer. Pero estoy seguro de que hasta ese momento triunfaría de todos los obstáculos: desencanto, desamor a la vida y otros motivos de desaliento. Me he preguntado más de una vez si existe un sentimiento de desesperación lo bastante fuerte para vencer en mí este insaciable deseo de vivir, tal vez deleznable, y mi opinión es que no lo hay, ni lo habrá, por lo menos hasta que tenga treinta años. Ciertos moralistas desharrapados y tuberculosos, sobre todo los poetas, califican de vil esta sed de vida. Este afán de vivir a toda costa es un rasgo característico de los Karamazov, y tú también lo sientes; ¿pero por qué ha de ser vil? Todavía hay mucha fuerza centrípeta en el planeta, Aliosha. Uno quiere vivir y yo vivo incluso a despecho de la lógica. No creo en el orden universal, pero adoro los tiernos brotes primaverales y el cielo azul, y quiero a ciertas personas no sé por qué. Admiro el heroísmo; ya hace tiempo que no creo en él, pero lo sigo admirando por costumbre… Mira, ya te traen la sopa de pescado. Buen provecho. Aquí la hacen muy bien… Oye, Aliosha: quiero viajar por Europa. Sé que sólo encontraré un cementerio, pero qué cementerio tan sugeridor. En él reposan ilustres muertos; cada una de sus losas nos habla de una vida llena de noble ardor, de una fe ciega en el propio ideal, de una lucha por la verdad y la ciencia. Caeré de rodillas ante esas piedras y las besaré llorando, íntimamente convencido de hallarme en un cementerio y nada más que en un cementerio. Mis lágrimas no serán de desesperación, sino de felicidad. Mi propia ternura me embriaga. Adoro los tiernos brotes primaverales y el cielo azul. La inteligencia y la lógica no desempeñan en esto ningún papel. Es el corazón el que ama…, es el vientre… Amamos las primeras fuerzas de nuestra juventud… ¿Entiendes algo de este galimatías, Aliosha? --terminó con una carcajada.
Aliosha: Lo comprendo todo perfectamente, Iván. Desearíamos amar con el corazón y con el vientre: lo has expresado a la perfección. Me encanta tu ardiente amor a la vida. A mi entender, se debe amar la vida por encima de todo.
Iván: ¿Incluso más que al sentido de la vida?
Aliosha: Desde luego. Hay que amarla antes de razonar, sin lógica, como has dicho. Sólo entonces se puede comprender su sentido.
LA CONCLUSIÓN ES SENCILLA, PERO NO POR ELLO MENOS ELOCUENTE NI MUCHO MENOS, PARADÓJICAMENTE, MENOS FÁCIL DE LLEVAR A LA PRÁCTICA.
Caer en cuenta de que sólo en el amor por la vida se encuentra su sentido, no en lo que alguien más nos dice, en lo que leemos o en aquellos que los demás parecen reconocer como tal, sino en nuestros actos mismos, en aquello que hacemos diariamente y que por esta misma razón va construyendo, instante a instante, esto que llamamos nuestra vida.
Fiódor Dostoyevski
Vasily Perov - Портрет Ф.М.Достоевского - Google Art Project.jpg
Información personal
Nacimiento30 de octubrejul.11 de noviembre de 1821greg.
MoscúImperio ruso o sin etiquetar Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento9 de febrero de 1881 o 10 de febrero de 1881 Ver y modificar los datos en Wikidata
San Petersburgo, Imperio ruso Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de muerteEpilepsia y enfisema pulmonar Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadRusa
Lengua maternaRuso Ver y modificar los datos en Wikidata
ReligiónIglesia ortodoxa rusa Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Madresin etiquetar Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge
Maria Dmítriyevna Isáyeva (1857-1864) [fallecimiento]
Anna Grigórievna Snítkina (1867-1881) [fallecimiento]
HijosSofia (1868), Lyubov (1869-1926), Fiódor (1871-1922) y Alexei (1875-1878)
Educación
Alma máter
  • Military Engineering-Technical University
  • Escuela de ingeniería de Nikolaev Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
OcupaciónNovelistacuentistaensayista
Años activo1846-1881
SeudónimoД., Друг Кузьмы Пруткова, Зубоскал, —ий, М., Летописец, М-ий, Н. Н., Пружинин, Зубоскалов, Ред., Ф. Д. y N.N. Ver y modificar los datos en Wikidata
Lengua de producción literariaRuso
GéneroNovela
MovimientosRealismo literario
Obras notablesMemorias del subsuelo
Crimen y castigo
El idiota
Los hermanos Karamázov
FirmaFyodor Dostoyevsky Signature.svg
Fuente: 

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